Echando un vistado a la efemérides de este día, hay que decir que se cumplen los aniversarios del fallecimiento de tres grandes escritores: el poeta nicaragüense Rubén Darío (de la generación del 98) que murió en 1916, el poeta vallisoletano Jorge Guillén (miembro destacado de la generación del 27, que tuvo que exiliarse) en 1984 y María Zambrano, escritora malagueña que falleció en 1991 (obtuvo el premio Príncipe de Asturias en 1981 y el Premio Cervantes en 1988).
Uno de nuestros mejores cantautores, Joaquín Sabina, cumple hoy 59 años. Esperemos que le quede cuerda para rato, pues sus canciones, que han hecho emocionarnos y reír, han puesto la banda sonora a varias generaciones de españoles. ¿Quién no recuerda?: Pongamos que hablo de Madrid, Que se llama Soledad, Y nos dieron las diez..., Una de romanos, 19 días y 500 noches...
Quería hacer una pequeña reflexión sobre algo que me parece importante. Creo que el actual panorama político es ciertamente desalentador, pues lo que hay, no contenta a nadie y lo que puede venir, casi que menos. Uno extraña ese abanico amplio de partidos que debería haber, para poder elegir de verdad. Yo no me siento representado por ninguno.
Echando un vistazo al artículo primero de la Constitución Española de 1978, se nos dice: España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
Pero creo que el pluralismo político brilla por su ausencia y echo en falta opciones políticas que no sean de izquierdas ni de derechas, sino más bien, todo lo contrario. Parece una broma, pero no lo es. Sólo hay dos partidos con capacidad real para ganar las elecciones: los socialistas y los populares. Un sector crítico de la sociedad ha dejado de creer en las mentiras de unos y otros. Ya hemos visto su verdadero rostro.
¿Donde está la importancia de la Cultura, de la Educación Pública, de la Sanidad, del Empleo, de la Justicia?
Creo que lo que hace falta es una reforma de nuestro sistema económico que no sea tan injusto y que se base en un aprovechamiento óptimo de los recursos, que se cimiente sobre el, tan controvertido, desarrollo sostenible o sustentable (como dicen nuestros paisanos de América Latina). Ahora las multinacionales tienen más poder que los gobiernos. Vivimos en un sistema capitalista en el que el consumo desenfrenado es la salida a cualquier crisis. ¿Cuánto es capaz de soportar esto la humanidad?
La caída de la Bolsa, el estancamiento de la construcción, el aumento del desempleo y la subida de la inflación... son señales que nos indican que algo fuerte está pasando. Ya veremos por dónde salimos. Es posible que se haga necesario un gobierno mixto en el que unos y otros se tengan que aliar, para sacar adelante el país. Y si no..., al tiempo.
Hola, querido amigo. Gracias por la mención.
ResponderEliminarTienes mucha razón. Qué manía tenemos los humanos de no saber reconocer lo bueno que tienen los demás.
Enriquecernos con costumbres ajenas (las costumbres sanas) sería maravilloso. Ocurre, por ejemplo con la gastronomía. A España están llegando (junto con enfermedades olvidadas como la viruela, aunque ese es tema de otro debate) nuevos alimentos, frutos que desconocíamos, verduras super exóticas. En mi blog de cocina estoy aprendiendo muchas cosas del mundo entero.
Pero si seguimos empeñados en ser tan "respetuosos" que permitimos, por ejemplo que las niñas lleven su velo... pues apaga y vamonos.
Como siempre confundimos la ayuda con la caridad.
La caña o el pez.
Un beso
Natacha.
Natacha. Creo que en temas como el velo, debe prevalecer nuestra cultura que es más abierta y tolerante que otras muchas. Desde la escuela hemos de trabajar para eliminar todo lo excluyente, de bárbaro, de marginal que pueda haber en esas culturas. La gastronomía de cada pueblo es algo que no deja de sorprendernos. Evidentemente nuestra cultura no es la mejor, pero es la que tenemos y tampoco podemos dejar que se pierda. El estilo de vida americano está triunfando y no valoramos la dieta mediterránea, por ejemplo, que tan beneficiosa es para la salud.
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