Parece ser que a falta de cuatro meses y medio para los Juegos Olímpicos de Pekín, hay rumores de boicot por parte de algunos países. Pienso que sería una pésima noticia para los que nos gusta el deporte, pues la competición y el espectáculo perderían mucho. Es cierto que hay una gran carencia de derechos humanos en China, la dura represión contra los tibetanos no ha pasado por alto a la comunidad internacional, pero la verdad es que el mundo del deporte debe estar claramente al margen de la política. El barón de Coubertin siempre trató de hacer un evento que uniera a los países y que prevaleciera el juego limpio, la cooperación internacional y el espíritu de superación de sus deportistas, al margen de sus sistemas de gobierno, ideologías, razas, religiones o poder económico de los países participantes. El pasado 8 de marzo estaba haciendo un repaso a los juegos de la Era Moderna. Me quedé en los juegos de Helsinki (Finlandia), en 1952. En esa ocasión participaron 4.955 atletas (4.436 ...
Análisis reflexivo y crítico sobre la sociedad del Siglo XXI.