Como éste es un año bisiesto, el mes de febrero trae 29 días. De momento estoy muy extrañado, pues es el primer invierno que paso en Valladolid, después de ocho años y, prácticamente, no he sentido nada de frío (aunque a esta estación aún le quedan tres semanas). No sé si esto tendrá algo que ver con el cambio climático, pero yo siempre recuerdo que en esta ciudad castellana el frío intenso era la nota predominante de los inviernos. Nueve meses de invierno y tres de infierno decía el refrán. Estos meses invernales han resultado secos y con temperaturas por encima de las normales. Las heladas han sido débiles y hemos tenido más días buenos que malos, con una temperatura muy agradable. Mientras que en muchos países del norte de Europa (Rusia y países escandinavos) se han llegado a registrar temperaturas extremadamente bajas, en el sur del continente, el invierno ha sido muy ligero. Pero lo que realmente me preocupa es la sequía que se avecina si no empieza a llover de forma intensa en l...
Análisis reflexivo y crítico sobre la sociedad del Siglo XXI.