Hay una cantidad muy grande de divorciados, viudos o simplemente solteros o sin pareja. Parece que está de moda eso de ser impar. Al margen de la situación personal de cada uno, es un hecho que el hombre y la mujer de hoy se sienten cada vez más solos.
En lugar de fomentar el contacto con los demás, salir, divertirse, conocer a otras personas... cada vez hay más gente que rehuye del trato con sus semejantes. En psicología eso se conoce con el nombre de fobia social. Es un hecho que las personas cada vez estamos más solas.
Si tenemos a nuestro alcance unas infinitas posibilidades de hacer cosas y de conocer a nueva gente, ¿por qué nos sentimos más solos?
Es cierto que eso también va con el carácter, pues hay quien es abierto y cae bien a todo el mundo, mientras que otras personas son introvertidas y les cuesta más darse a los demás.
Por un lado están las personas que han elegido la soledad por voluntad propia, pues prefieren vivir de modo independiente. Generalmente cuando se opta por este camino es porque uno necesita su espacio, su tiempo, sus cosas y así se sienten más libres. Ellos son de la opinión de mejor es estar solo que mal acompañado.
Por otro lado también existen las personas que por una desgracia familiar, separación o por circunstancias de la vida se han quedado solas. Estas personas generalmente buscan compañía y afecto, pero en muchos casos se ven en un mundo muy poco solidario. Cuando se llega a cierta edad, el hecho de estar solo conlleva muchos riesgos y muchos peligros. Creo que es un derecho de toda persona el no sentirse solo, la sociedad debería preocuparse más por estas personas que se ven tristes, abatidas y sin compañía. En este sentido me parecen muy positivas iniciativas como El teléfono de la esperanza, en el que muchas personas encuentran una voz amiga para desahogarse y que se preocupe por sus problemas.
Ya lo decía Tomas Hobbes (1588 - 1679): "El hombre es un lobo para el hombre". Y es que la propia sociedad es competitiva, injusta y fomenta más el éxito individual que el colectivo. Son habituales expresiones como "Cada uno va a lo suyo", "Es como Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como" o "Cada uno hace la guerra por su cuenta".
La música también ha tocado este tema en bellísimas canciones como "Penélope" de Serrat, "Clara" de Joan Bautista Humet , "La espera" de José Luis Perales, "El blues de la soledad" de Miguel Ríos, "Que se llama soledad" de Joaquín Sabina, o "Pájaros de barro" de Manolo García, por citar algunos ejemplos.
El hombre es un animal social según nos dice la antropología, por eso ha buscado desde siempre, el contacto, la comunicación y el afecto en sus semejantes. Sin embargo cada vez se tiende más a crear mundos individuales. El ejemplo más representativo es la creciente educación individualizada, que desde el mundo anglosajón se nos quiere vender (a distancia, por correspondencia o por internet).
Los libros de autoayuda se basan en que el hombre de hoy tiene poco tiempo y necesita resolver por sí mismo sus problemas sin solicitar la ayuda a otros.
Ahora que hay tantas familias con un solo hijo, se fomenta más el individualismo y la soledad. Antes, que había más familias numerosas, la familia era una microsociedad donde unos se ayudaban a otros y los mayores echaban una mano a los hermanos pequeños, ahora han aparecido otros tipos de familia: todos legítimos, pero predominan las familias con pocos hijos o ninguno.
Antes en la plaza del pueblo se reunían los habitantes y se contaban sus cosas. Ahora estas reuniones se producen en los bares, pero no en espacios abiertos. En el hogar, durante la comida era momento de hablar los padres con los hijos. Parece que actualmente es más importante escuchar tal o cual noticia, la previsión del tiempo (o ver los Simpson), que las conversaciones familiares en torno a una mesa.
Es difícil encontrar en la calle amigos, pareja, etc. Cada vez se recurre más a agencias matrimoniales o a empresas que se dedican a organizar viajes y actividades para facilitar el contacto de las personas.
Pero la tecnología e internet ha generado nuevas formas de comunicación y de conocer gente, como los foros o los chats. En estos, en muy poco tiempo te puedes poner en contacto con diferentes personas con las que puedes compartir gustos, aficiones, maneras de ver la vida. Es una forma rápida y barata de hacer amigos o encontrar a alguien que congenie contigo. Pero el chat en sí encierra muchos peligros e inconvenientes, pues no ves directamente a la persona que te escribe y eso te puede dar lugar a engaños, creer falsas promesas, etc. En ese tema hay que saber ser selectivos y asegurarse mucho antes de conocer personalmente quien te ha seducido y cautivado desde el otro lado del ordenador.
La televisión o caja tonta ha destrozado mucha de la comunicación que existía antes en las familias. Muchos niños se pasan las horas muertas frente a la consola o frente al ordenador, sin que los padres hagan nada porque salgan, se relacionen con otros niños y hagan amigos.
¿Donde están los amigos de siempre?, ¿dónde están las personas que se preocupan por los demás?
Me niego a pensar que en esta sociedad consumista y derrochadora, estamos condenados a ser meros consumidores. Reclamo la condición social, altruista, cooperativa, solidaria y fraternal del ser humano.
Hola Juan, un artículo muy interesante, tienes toda la razón , eso lo que he notado durante los dos años que ya tengo en España, mucha soledad, vacío, consumo insignificable.
ResponderEliminarHola Juan, soy Henar (Compensatoria). Había oído hablar de tu Blog y la curiosidad me llevó a ojear tus pensamientos escritos. Me han gustado mucho tus comentarios y te felicito por esta labor de difusión de conocimiento y pensamiento libre y crítico. Felicidades, seguiré visitándote.
ResponderEliminarApreciada compañera Henar. Te agradezco que hayas entrado en este blog y que te hayan parecido interesantes las reflexiones y pensamientos que cada día trato de plasmar por escrito.
ResponderEliminarUn abrazo. Juan M.