Parece ser que un gran número de empresas utilizan vigilancia para sus instalaciones. Es el futuro. Parece que en ese campo no hay desempleo.
El número de cámaras que se han instalado en lugares públicos y privados, ha aumentado vertiginosamente. Caminamos hacia una sociedad policial, en la que todos vamos a estar controlados y vigilados.
Por un lado pienso que si eso es para darnos más seguridad, para evitar los robos y para localizar a los delincuentes, me parece muy bien.
En un principio, las cámaras estaban reservadas para vigilar a los que trabajaban fabricando dinero (por ejemplo en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre), luego llegaron a los bancos, para evitar atracos y posteriormente a los centros comerciales, para que los hurtos descendieran. También proliferaron en estaciones de autocares y de tren, en puertos, aeropuertos, etc.
Por mi parte no hay problema en que me graben mientras estoy trabajando, pues creo que filmar el proceso educativo maestro - alumnos, es algo que permite mejorar la práctica docente. Sin embargo a otros profesionales, no creo que les haga tanta gracia. En una obra, si el encargado observa a sus empleados desde una sala de control, puede impedir que se fumen un pitillo de vez en cuando. Al menos, su salud se lo agradecerá. Pero el que tiene un empleo muy sacrificado, no podrá detener su faena para “escaquearse”, pues alguien desde el centro de pantallas estará pendiente de que siga trabajando a destajo.
El hecho de que cada vez haya más cámaras, también exige que haya más personal encargado de las tareas de vigilancia. Aumentan los puestos de guardias de seguridad.
Pero hay que tener en cuenta que eso atenta contra nuestra libertad y al estar permanentemente vigilados, parece que estamos siempre bajo sospecha.
Últimamente se utilizan filmaciones con los satélites, cuyo sentido era militar, para bombardear puntos estratégicos, para evitar la muerte de civiles en la guerras, etc. (Los mal llamados daños colaterales no se han evitado, ni mucho menos). Pero su uso se ha extendido, se han perfeccionado y con ellos se pueden prevenir incendios forestales y buscar a personas desaparecidas.
Pero el uso más generalizado de las cámaras de seguridad, es el de situarse en los chalets de lujo, grandes mansiones, o casas de gente adinerada, o para prevenir robos en grandes propiedades. Sea como fuere, el uso de las cámaras que captan imágenes en dos o en tres dimensiones, se ha extendido espectacularmente.
Creo que es la sociedad, según la describió George Orwell en su novela 1984, pero llevado hasta el extremo. Siempre habrá un “Gran Hermano” que lo vigilará todo. No habrá lugar para la vida privada, ni podrá hacer sus necesidades tranquilo. Impidiendo, por ejemplo, que una pareja tenga intimidad y pueda hacer sus cosas...
Esto de las cámaras, como otras muchas cosas que hay en el mundo actual, ya fueron imaginadas por Julio Verne.
Hoy se cumplen 180 años desde su nacimiento en Nantes. Durante mi adolescencia, sus obras me cautivaron. Sus aventuras dieron la vuelta al mundo en 80 días. Con él nos pasamos 2 años de vacaciones. Nos acercó a la cultura oriental con las Tribulaciones de un chino en China. Nos trasladó con Miguel Strogoff a la Rusia de los zares. Nos elevó por los aires con Cinco semanas en globo. Se adelantó cien años a la carrera espacial con De la tierra a la luna y Viaje alrededor de la luna.
Nos introdujo en las profundidades de nuestro planeta en Viaje al Centro de la Tierra. Y a bordo del Nautilus recorrimos 20.000 leguas de viaje submarino.
El 8 de febrero de 1952 murió el escritor Enrique Jardiel Poncela, autor de Amor se escribe sin hache, Espérame en Siberia, vida mía, Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?
Tal día como hoy, en 1984, desapareció el escritor de origen argentino Julio Cortázar, maestro del cuento y la narración corta y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en América Latina, rompiendo los moldes clásicos, mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal y donde los personajes adquieren una autonomía y una profundidad psicológica pocas veces vista (extraído de Wikipedia). Su obra más representativa es Rayuela.
La literatura nos transporta a tiempos y lugares muy diversos. Estimula nuestra imaginación y hace que nos identifiquemos con diferentes personajes, con su forma de pensar y actuar. Por medio de la literatura, los sueños se hacen realidad y la vida diaria se hace más entretenida. Lástima que muchas de la obras literarias, pierden mucho cuando se llevan al cine o a la televisión, es decir cuando pasan por el objetivo de una cámara.
La literatura nos transporta a tiempos y lugares muy diversos. Estimula nuestra imaginación y hace que nos identifiquemos con diferentes personajes, con su forma de pensar y actuar. Por medio de la literatura, los sueños se hacen realidad y la vida diaria se hace más entretenida. Lástima que muchas de la obras literarias, pierden mucho cuando se llevan al cine o a la televisión, es decir cuando pasan por el objetivo de una cámara.
Uf... qué tema más difícil juanma. Perder la libertad a cambio de seguridad. Habrá quien esté de acuerdo, pero como bien dices, se pierde espontaneidad, libertad... dónde queda aquello de "baila como si nadie te estuviera mirando".
ResponderEliminarControvertido, con dos caras. Tema trampa, como casi todos los que nos preocupan.
En cuanto a la lectura, qué razón tienes. Paso el día diciéndole a mi clase que tienen que leer. Incluso les leo los primeros capítulos de libros de intriga y les dejo con la miel en los labios para ver si...
Pero es muy dificil hacerles leer. Es trabajoso, pesado, hay que prestar atención... Es mejor la consola, la tele, qué triste...
Si supieran lo que se pierden. Los que crecimos con Verne o con la literatura fresquita de Enid Blyton con los cinco y los siete secretos, tuvimos la oportunidad de disfrutar de ese placer.
Pero los tiempos cambian. Estoy casi convencida de que tenemos la batalla perdida con los chavales en ese sentido.
Un beso, juanma, amigo.
Natacha.
El falso dilema entre seguridad y libertad parece que sigue vigente en la mente de algunas personas.Lo malo es hacerse la pregunta de quien nos protege de quienes dicen que nos protegen.
ResponderEliminarEs muy sintomatico que las ideologias que establecen esta falsa dicotomia son las partidarias de un sistema económico que nos coloca a todos en una situación de precariedad en todas las dimensiones vitales, en este estado en el que nos colaca ni estamos seguros ni somos libres.