Hoy un niño de algo menos de tres años está muy feliz, pues se ha subido a un tren por primera vez en su vida. A su padre le apasionan los trenes, quizá esto le viene heredado del bisabuelo (yayo) Luis, que era ferroviario y que estuvo trabajando más de treinta y cinco años entre Aragón y Cataluña. (Mando un beso muy fuerte a mi abuela Amparo, que me lee muchos días desde Vilanova i la Geltrú)
En mi niñez, mi regalo favorito fue el tren eléctrico. Ahora de mayor me sigue gustando el ferrocarril. He viajado mucho en este medio de transporte (a Madrid, Santander, Huesca, Zaragoza, Teruel, Barcelona, Valencia, Alicante, Murcia, Málaga, Córdoba...) y recomiendo que se potencie por todas las ventajas que tiene para las personas del siglo XXI.
No podemos obviar la importancia del ferrocarril en el desarrollo industrial de los países. Desde que Stephenson inventara la locomotora de vapor, a principios del siglo XIX, hasta los últimos trenes de Alta Velocidad, ha habido un gran desarrollo ferroviario, que ha favorecido el progreso industrial, primero en Inglaterra y después en toda Europa y Estados Unidos. El ferrocarril no sólo es un medio de transporte, sino que es el verdadero motor para el avance y el progreso económico de los territorios.
Conviene recordar que Castilla y León cuenta con unas infraestructuras paupérrimas y obsoletas. No es casualidad comprobar que los municipios que han mantenido su población, o incluso la han aumentado, han sido precisamente los que están comunicados por ferrocarril, como por ejemplo Miranda de Ebro o Aranda de Duero, en la provincia de Burgos. Ahora que se tiran cohetes porque por fin ha llegado el AVE a dos provincias castellanoleonesas (a pesar de que el ayto. de Valladolid casi lo ha boicoteado, pues no se ha puesto de acuerdo con el gobierno para el soterramiento por la ciudad), no tenemos que pasar por alto que hay una provincia, Soria, que está totalmente marginada, no solo de la alta velocidad sino que a penas tiene servicios de ferrocarril convencional (sólo cuatro trenes regionales la comunican con Madrid), pues desaparecieron las líneas que la unían a Valladolid (años 80) y la que la unía con Tudela y el Norte de España (años 90). La despoblación de este territorio es un verdadero problema que está aún lejos de solucionarse.
Desde Soria Ya y otras plataformas ciudadanas, se trata de reivindicar lo mismo que tienen en otras provincias, pero la verdad es que ya es hora de que cambien muchas cosas. Hay que tener afán de superación y exigir infraestruturas, inversiones... El interior de España se va muriendo si no ponemos remedio (Zamora, Ávila, Soria, Teruel, Cuenca...)
Hoy, en la edición impresa de El Norte de Castilla, se publicaban las propuestas que, en materia ferroviaria, hacen los tres principales partidos políticos, en esta campaña electoral. Parece ser que, tanto socialistas como populares, apuestan por un mayor desarrollo de la alta velocidad. En cambio, Izquierda Unida propone potenciar los trenes convencionales, que son los que usan la mayoría de las personas para trayectos cortos (pues muy pocos usan el AVE para ir a trabajar). En eso creo que hay sensatez en el partido de Llamazares, pues el ferrocarril debe seguir siendo un servicio público gestionado y controlado por el Estado. Como medio de transporte es cómodo, rápido, ecológico (no contamina el aire) y bastante seguro (a penas hay accidentes ferroviarios), la mejor opción, sin duda, para la movilidad de viajeros y mercancías. A ver si toman nota los ultraconservadores gobernantes que por estas tierras no se mueven del sillón, que queriendo favorecer a las empresas privadas de autocares se han olvidado que el ferrocarril no sólo es una alternativa al transporte por carretera: es un servicio público y un derecho de los ciudadanos. Si en Madrid, en Catalunya, Euskadi o en Valencia se usa mucho el ferrocarril, también en otras zonas más modestas lo pedimos.
¿Por qué en esta tierra se han clausurado tantas líneas férreas cuando es un elemento que cohesiona el territorio? No me vale decir que porque eran deficitarias. Las infraestruturas se han dejado morir lentamente. Da pena cómo están las antiguas estaciones, los túneles, los puentes de hierro, etc. Pero no sería muy costoso que se rehabilitara la ruta de la Plata o la vía de Ariza, o volver a comunicar Soria con el norte de España. Se daría un servicio que se necesita de verdad. ¿Para cuándo se prevee la construcción de la Autovía del Duero? Tal vez nuestros biznietos sean testigos de eso, pues por ahora no se ponen de acuerdo ni bodegueros de Ribera del Duero, ni el gobierno autonómico, ni el gobierno central, (ni la madre que les parió).
Me parece encomiable que en Aragón hayan apostado siempre fuerte por el ferrocarril. Allí se mantiene el popular Canfranero (la línea entre Huesca, Jaca y Canfranc) a pesar de ser deficitario. Pero la verdad es que hacer ese recorrido en pleno invierno es muy recomendable, pues el paisaje a través de los Pirineos es bellísimo. La estación de Canfranc llegó a ser internacional por ser un paso fronterizo con Francia. La reapertura del tunel y del paso transfronterizo es una vieja reivindicación aragonesa. Ahora, con el turismo, parece que se está invirtiendo mucho allí.
También, en la tierra que preside Marcelino Iglesias, se ha mantenido una línea poco convencional: Zaragoza - Teruel - Valencia con trenes regionales. ¡Teruel Existe! (Es digna de admiración la labor de esta plataforma) Pronto las tres provincias de esa comunidad estarán comunicadas con la alta velocidad, pues también ya casi están las tres comunicadas por autovías. Las fuertes inversiones turísticas que están previstas en la zona de los Monegros y la Expo de Zaragoza van a catapultar a Aragón a una época de progreso, desarrollo económico y "boom" demográfico en los próximos años. Creo que han hecho las cosas bien y me alegro. A ver si aprendemos.
Finalmente, se me ocurre comentar que, las vías que ya no se pueden rehabilitar para el tráfico ferroviario, hay que devolvérselas a los ciudadanos transformadas en "Vías Verdes", para que podamos descubrir parajes naturales, caminar, ir en bici, o practicar cualquier otro deporte en ellas. Es el mejor uso que les podemos dar.
La verdad es que hay zonas en España dejadas de la mano de dios... por los políticos, y porqué no decirlo, por el resto de los habitántes de grandes ciudades, que solo nos acordamos de ellos cuando hay que hacer una bella excursión.
ResponderEliminarEstoy contigo en devolver a estas personas el derecho a moverse de forma segura y cómoda como hacemos el resto de los ciudadanos, que por suerte o por desgracia vivimos en otros entornos.
Haber si es posible que deje de haber , de una buena vez, ciudadanos de segunda.
El pequeño "Las vegas" que harán en los monegros veremos que tipo de turismo trae a la zona...
Un beso Juanma.
Natacha.