En este miércoles lluvioso, estoy alegre y quiero expresarlo desde aquí y pregonarlo a los cuatro vientos. Creo que siempre hay motivos para ser optimista a pesar de que la vida es un camino lleno de imprevistos y dificultades. De todas formas, la realidad es cruda y amarga. (Los casos de violencia doméstica de estos días son un ejemplo).Personalmente no puedo decir que sea un triunfador, pero creo que tengo salud y tiempo para hacer muchas cosas en esta vida. Por suerte, tengo una familia que cree en mí, mucha gente que me brinda su amistad y unos compañeros de trabajo maravillosos, ¿qué más se puede pedir?
Quiero dedicar esta página a todos lo que me leéis y a los que además me habéis escrito (entre otros: Adolfo, Elizabe, Eva, Gabriel, Gerardo, Henar, Nacho, Natacha, Natalia, Noelia, Raquel, Sandra, Zinar Ala, ... y a todos aquellos que habéis hecho vuestros comentarios de forma anónima desde cualquier parte del planeta). Os agradezco que estáis logrando que este rincón de internet sea un lugar vivo, donde la reflexión, la crítica, la diversidad de opiniones y el debate, tengan cabida. Ante todo trato de ser sincero y respetuoso con el género humano.
Quiero reiterar que yo no soy experto en nada. Soy una persona que tiene curiosidad por los tejemanejes que se cuecen por el mundo, que trato de contrastar las noticias, que huye de la manipulación, que no cree los disparates que muchas veces lanzan nuestros políticos (hasta la fecha no estoy afiliado a ningún partido). Como toda persona que vive en este mundo, cometo errores y trato de subsanarlos cada día. Soy consciente que no soy un periodista, ni un escritor profesional y que puedo tener errores gramaticales e incluso alguna falta de ortografía, ¿qué le voy a hacer?
En esta sociedad que vivimos nos cuesta admitir las equivocaciones. ¿Por qué a veces cuesta tanto reconocer los errores? Pocas veces he visto a un rey, a un cura o a un político pedir perdón o reconocer públicamente sus errores.
Trato de impartir la docencia y reconozco que a veces no predico con el ejemplo. Nunca quise ponerme como modelo de nada, ni ante nadie. Soy un eterno aprendiz, un buscador de sueños, un rebelde con muchas causas, un pasajero de largo recorrido, un amante de los paisajes y del arte, un caminante sin rumbo fijo, un coleccionista de sensaciones, un corazón alborotado, un eterno insatisfecho, un objetor sin conciencia, un ladrón de besos y un alumno torpe en el pupitre de la vida.
Con humildad, con sencillez y con todo mi respeto y mi agradecimiento, os invito a que me sigáis acompañando.
Gracias, Natacha. Me sorprende lo bien que me conoces. Espero que también en los momentos buenos estés ahí, pues uno trata de no proyectar estados de ánimo en lo que escribe, pero al hacerlo diariamente es casi inevitable. Otro beso para ti. Juanma.
ResponderEliminarPues si, creo que seguiré acompañándote en esto que realizas con tanta ilusión, aunque me arriesgue a lo mismo, a cometer errores, de ortografía, gramaticales, o mis opiniones no agraden del todo, yo no llego ni a ser aprendiz, pero lo haré porque es lo que quiero, lo que siento y ante todo con el mayor respeto hacia los demás, sobre todo hacia los que no opinan lo mismo. Gracias por tus comentarios, tus pensamientos, sentimientos y todo lo que nos quieras hacer llegar, ante todo GRACIAS. Un beso Juan. Eva.
ResponderEliminarLas personas buenas no siempre son las mas sentimentales. A mi la vida me ha enseñado que el sentimentalismo no sirve de mucho, pero la melancolia es algo dificil de evitar.
ResponderEliminarHola de nuevo Juan. Considero que es muy positivo mostrar los sentimientos que nos abordan cada día, eso significa que estamos vivos, que somos seres humanos, que no estamos manipulados más que por nuestras experiencias y vivencias. Me considero una persona tremendamente emocional y estos temas me llegan al alma. Reivindico el hecho de poder llorar ante cualquier situación que te hunde el alma. Siempre me decían que no debía llorar, que había que ser fuerte. Vale! Pues no, quiero mostrar en público esta reacción tan sana y purifiadora para nuestro alma.
ResponderEliminarUn abrazo Juanma. Henar
¿Si tú eres un aprendiz?
ResponderEliminarEntonce,¿qué soy yo?
Me gusta como escribes, y sobre todo, emplear muchos términos que, para mí son nuevos, así que para leer un artículo tuyo, me muevo entre el blog y la RAE.
Hasta pronto profe.