Esta comunidad tan extensa (más que Bélgica, Holanda y Luxemburgo juntas), me ha visto crecer, desarrollarme como persona, madurar...
No niego mi condición de catalán, pues nací en Tarragona. Tampoco niego mi sentimiento de Aragonés, pues es la tierra de mi madre, allí he estado trabajando cinco años. Ni, por supuesto mi ciudadanía castellano - leonesa, pues la mitad de mis orígenes están aquí, que es donde he pasado la mayor parte de mi vida. Aquí he pasado mi infancia, mi juventud y algunos años más. También tengo otros vínculos que me unen con el Sur de España, pero por ahora, estoy en Valladolid, en la tierra de los escritores José Zorrilla, Jorge Guillén, Rosa Chacel, Miguel Delibes y Gustavo Martín Garzo. O donde nacieron artistas de la talla de Concha Velasco, Lola Herrera o Emilio Gutiérrez Caba.
Espero que esta tierra se levante y ocupe el lugar que merece, que no es precisamente en el furgón de cola de las comunidades españolas, con un déficit grandísimo en cuanto a infraestructuras, con una población totalmente envejecida, donde los jóvenes tienen que irse fuera para buscar trabajo. No lo digo por Valladolid, precisamente. Me refiero al resto de provincias, que tienen carencias de todo tipo. Soria es el ejemplo más representativo. Y eso que un soriano presidió la Junta durante toda la década de los 90... (Ya le agradecieron los servicios prestados nombrándole Presidente del Senado).
Desde hoy, transmito mi apoyo a los que dirigen esta tierra para que hagan lo posible por ella. Y si estos no valen, que vengan otros. Para que construyan la Castilla y León del siglo XXI, en la que muchas cosas tienen que cambiar, para que haya trabajo para todos y sepamos mantener el legado histórico y cultural que nos han dejado las anteriores generaciones.
Voy a estar muy atento de lo que se haga a partir de ahora, pues creo que a nuestros políticos hay que exigirles hechos y no promesas. Ya llevan mucho tiempo gobernando. Experiencia no les falta. No se explica que muchas provincias de está región sigan perdiendo población, hay que tomar medidas urgentemente, para que la gente que está en los pueblos, permanezca. Que no se cierren más escuelas rurales. Que no expolien nuestro patrimonio histórico artístico.
Algo tiene que cambiar en esta tierra para que la gente tenga ilusión, quizá la mentalidad de la gente, para que haya conciencia de pueblo. Que tengamos nuestras señas de identidad, que son muchas y muy buenas. Lo malo es que no se fomentan. No se une la gente para reivindicar lo Nuestro (nuestra cultura, nuestro vino, nuestra gastronomía, nuestro río, nuestras tradiciones, etc.).
He visto desde Aragón, con cierta envidia sana, lo que ha luchado el pueblo y lo que se ha unido para evitar el Trasvase del Ebro. Ese motivo ha juntado a personas de todas las ideologías (de la izquierda a la derecha), desde el Huesca hasta Teruel, desde Magallón hasta Caspe, desde la Jacetania, hasta el Maestrazgo. No importa su nivel económico y cultural, todos unidos por su Comunidad Autónoma. Quizá tienen partidos locales fuertes como el PAR (Partido Aragonés) o la Chunta Aragonesista que tiran mucho por la tierra, no sé...
Lo que está claro es que la Virgen del Pilar es un símbolo de todos los aragoneses. Las comarcas se han desarrollado (y las 33 cuentan con una cabecera de Comarca). El río Ebro es otro símbolo intocable. Hay conciencia de que hay tres lenguas (aragonés, castellano y catalán...).
Yo creo que desde la Revuelta de los Comuneros (1521), Castilla no se ha vuelto a levantar. Y eso que la Generación del 98 (Azorín, Machado, Gerardo Diego...) se fijó mucho en esta tierra, pero aquí cada uno va a lo suyo. El que vive al Norte de León (de Astorga, por poner un ejemplo) no se siente identificado con lo que le ocurre a otro ciudadano del Este de Soria (de Ágreda, por decir otro sitio). No hay sentimiento de Comunidad. Aquí todo el pastel se lo reparten entre el PP y el PSOE. Se echan de menos partidos locales fuertes (al estilo de Tierra Comunera). Las comarcas están poco o nada desarrolladas. No hay unión y solidaridad entre las diferentes zonas del territorio, que es rico y variado, pues que yo sepa tiene al menos cuatro lenguas diferentes (castellano, gallego, vasco y asturleonés). Tenemos un río, que es el Duero, que pasa por cinco provincias y al que desembocan afluentes de todas las provincias leonesas y castellanas. No tenemos la Virgen del Pilar, pero tenemos otras patronas como la Virgen de la Fuencisla, la Virgen de San Lorenzo o La Virgen del Camino, o el legado religioso de Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz. Pues hay monasterios tan valiosos como el de Sto. Domingo de Silos (en Burgos) o Santa María de Huerta (en Soria).
Quiero a esta tierra y a sus gentes y me duele verla agonizar y morir. Por eso, espero que se levante y se ponga en el sitio que tiene que estar, liderando Europa. Tiene que haber aspiraciones, sueños, ganas de crecer. Que nuestros políticos hagan lo que tengan que hacer. Que no nos dirijan desde Madrid. Tenemos que ser dueños de nuestro destino y plantearnos a dónde queremos ir como pueblo y como sociedad.
esto es una mierda
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