Queridos Reyes Magos de Oriente:
Ya soy un poco mayor para escribiros una carta, pero como habrán podido comprobar sus Reales Majestades, aún hay un niño dentro de mí.
No vengo a pediros cosas materiales, pues los juguetes los necesitan los “peques” más que yo. Pido otros regalos un poco más difíciles de conseguir.
Os pido JUSTICIA, para que los gobernantes hagan leyes justas, que protejan a las personas más vulnerables de la sociedad: ancianos y niños. Sobre todo, que se lleve a la práctica, la Convención de los Derechos de Niño (UNICEF, 1989).
Os pido PAZ en el mundo, para que los pueblos se entiendan con el diálogo y no recurran nunca a la violencia.
Os pido TRABAJO, para que todos los padres y madres puedan sentirse útiles desempeñando una ocupación y puedan sacar adelante a sus familias.
Os pido SALUD, pues es la base para poder disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida. Me acuerdo especialmente de los niños /as que tiene enfermedades, que están pasando estás fechas en un hospital. Os pido mucha salud para ellos y para las personas que les acompañan.
Os pido, también EDUCACIÓN, para todos los niños, los jóvenes y en general para todas las personas, para que no dejemos nunca de crecer, para satisfacer nuestra necesidad natural de aprender y sepamos descubrir algo nuevo cada día.
Os pido AMOR, para que todos seamos capaces de amar. Hay muchas formas de amar y todas son buenas. Que los niños y niñas encuentren en su hogar el calor, la ternura y el cariño que les hace falta. Es necesario que las personas sientan, se besen, se enamoren... Ojalá el mundo se llene de amor y todos amemos y nos sintamos queridos. Que todos los que deseen compartir su vida con alguien, encuentren su media naranja. Que esas parejas sean fieles y que sus corazones permanezcan unidos, a pesar de las dificultades.
Os pido LIBERTAD, para todas las personas buenas que están privadas de ella, sobre todo los niños que son explotados sexualmente, o son obligados a trabajar, o a participar en guerras; para que les devuelvan a su infancia y recuperen la inocencia que les ha sido robada.
Finalmente os pido por los niños, para que puedan disfrutar de su INFANCIA, con sus padres, jugando y teniendo sueños e ilusiones. Y que vosotros, Melchor, Gaspar y Baltasar seáis siempre un ejemplo para ellos, de entrega, comprensión y diversidad cultural (ahora que van llegando familias de otros países).
Ojalá que la sonrisa que mañana se dibujará en los niños y niñas, al abrir sus regalos, permanezca todo el año.
Nada más, majestades, espero que un poquito de esto se consiga, por el bien de la Humanidad. Atentamente: Juan M. Prieto.
Ya soy un poco mayor para escribiros una carta, pero como habrán podido comprobar sus Reales Majestades, aún hay un niño dentro de mí.
No vengo a pediros cosas materiales, pues los juguetes los necesitan los “peques” más que yo. Pido otros regalos un poco más difíciles de conseguir.
Os pido JUSTICIA, para que los gobernantes hagan leyes justas, que protejan a las personas más vulnerables de la sociedad: ancianos y niños. Sobre todo, que se lleve a la práctica, la Convención de los Derechos de Niño (UNICEF, 1989).
Os pido PAZ en el mundo, para que los pueblos se entiendan con el diálogo y no recurran nunca a la violencia.
Os pido TRABAJO, para que todos los padres y madres puedan sentirse útiles desempeñando una ocupación y puedan sacar adelante a sus familias.
Os pido SALUD, pues es la base para poder disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida. Me acuerdo especialmente de los niños /as que tiene enfermedades, que están pasando estás fechas en un hospital. Os pido mucha salud para ellos y para las personas que les acompañan.
Os pido, también EDUCACIÓN, para todos los niños, los jóvenes y en general para todas las personas, para que no dejemos nunca de crecer, para satisfacer nuestra necesidad natural de aprender y sepamos descubrir algo nuevo cada día.
Os pido AMOR, para que todos seamos capaces de amar. Hay muchas formas de amar y todas son buenas. Que los niños y niñas encuentren en su hogar el calor, la ternura y el cariño que les hace falta. Es necesario que las personas sientan, se besen, se enamoren... Ojalá el mundo se llene de amor y todos amemos y nos sintamos queridos. Que todos los que deseen compartir su vida con alguien, encuentren su media naranja. Que esas parejas sean fieles y que sus corazones permanezcan unidos, a pesar de las dificultades.
Os pido LIBERTAD, para todas las personas buenas que están privadas de ella, sobre todo los niños que son explotados sexualmente, o son obligados a trabajar, o a participar en guerras; para que les devuelvan a su infancia y recuperen la inocencia que les ha sido robada.
Finalmente os pido por los niños, para que puedan disfrutar de su INFANCIA, con sus padres, jugando y teniendo sueños e ilusiones. Y que vosotros, Melchor, Gaspar y Baltasar seáis siempre un ejemplo para ellos, de entrega, comprensión y diversidad cultural (ahora que van llegando familias de otros países).
Ojalá que la sonrisa que mañana se dibujará en los niños y niñas, al abrir sus regalos, permanezca todo el año.
Nada más, majestades, espero que un poquito de esto se consiga, por el bien de la Humanidad. Atentamente: Juan M. Prieto.
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