Ayer estuve con una amiga, que hacía varios años que no veía y nos pasamos casi toda la tarde charlando en un bar, queriendo arreglar el mundo. Cuando llegué a casa estuve viendo el documental “Ser y tener (Étre et avoir)” dirigido por Nicolas Philibert, en el que se muestra el día a día de una escuela rural, en un pueblecito montañoso de Francia. Me ha parecido excelente en cuanto a la temática y la calidad, pues refleja fielmente la evolución de un grupo de alumnos de diferentes edades, durante todo un curso escolar.
Capta perfectamente la esencia de la educación, con la curiosidad de los alumnos, el aprendizaje de la lectoescritura, la resolución pacífica de las rencillas entre ellos, sus dificultades para aprender... Y se muestra claramente el papel del maestro en la vida de estos niños y niñas. Es una persona con autoridad tranquila, paciente, dialogante, siempre atento. Georges López tiene una actitud de escucha hacia sus problemas y preocupaciones y les conduce hacia la adolescencia.
Animado por el sol que resplandecía por la mañana, he hecho un poco deporte, pero sin forzar la máquina, pues el resfriado me tiene un poco escacharrado. Por la tarde, he estado preparando las clases. El día ha concluido con una copiosa lluvia.
En este 2008 que se cumplen 40 años desde la revolución estudiantil de París, es tiempo de pensar en utopías. Es momento de soñar con un mundo mejor.
Hoy hace 70 años que nació Gregorio Peces Barba, uno de los padres de la Constitución Española. Nadie niega la trascendencia de este texto, que durante 30 años nos ha unido a los españoles, ha posibilitado una transición pacífica y nos ha reconocido una serie de derechos que aún no se han terminado de consolidar.
He concluido la lectura de Educación para la ciudadanía. Este libro trata de lo importante que es construir un Estado de Derecho, en el que los ciudadanos sean libres y formen parte de una sociedad en la que la ley ocupe el lugar más alto y las normas sean algo sagrado, que nos identifique como pueblo civilizado.
Este libro nos recuerda que muchos de los países occidentales tienen poco de democráticos, pues sus gobernantes están totalmente maniatados por las multinacionales y por el capital. Da un enfoque crítico de la sociedad actual en la que el consumo desmedido y el despilfarro de los recursos por parte de unos pocos países, está empobreciendo a los demás. Esto nos tiene que hacer reflexionar, pues otro mundo es posible.
Es necesario otro mundo en el que cada país pueda explotar sus recursos naturales en beneficio de sus ciudadanos, mediante un desarrollo sostenible. Otro mundo en el que todas las dictaduras y los imperios, caigan de una vez. Otro mundo en el que se respeten las opciones políticas (sean del signo que sean) que eligen sus ciudadanos. Otro mundo en el que las Naciones Unidas tengan el peso que les corresponde y sus resoluciones sean respetadas por todos.
Finalmente sueño con un mundo con mayor justicia, paz y solidaridad en el que los derechos humanos estén al alcance de todos.
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