Parece ser que a falta de cuatro meses y medio para los Juegos Olímpicos de Pekín, hay rumores de boicot por parte de algunos países. Pienso que sería una pésima noticia para los que nos gusta el deporte, pues la competición y el espectáculo perderían mucho. Es cierto que hay una gran carencia de derechos humanos en China, la dura represión contra los tibetanos no ha pasado por alto a la comunidad internacional, pero la verdad es que el mundo del deporte debe estar claramente al margen de la política. El barón de Coubertin siempre trató de hacer un evento que uniera a los países y que prevaleciera el juego limpio, la cooperación internacional y el espíritu de superación de sus deportistas, al margen de sus sistemas de gobierno, ideologías, razas, religiones o poder económico de los países participantes.El pasado 8 de marzo estaba haciendo un repaso a los juegos de la Era Moderna. Me quedé en los juegos de Helsinki (Finlandia), en 1952. En esa ocasión participaron 4.955 atletas (4.436 hombres y 519 mujeres) de 69 países, compitiendo en 17 deportes y 149 especialidades. La gran figura fue "la locomotora humana", el atleta checoslovaco Emil Zatopek (1922 - 2000), que estableció un récord histórico, al vencer las pruebas de 5.000 metros, 10.000 metros y maratón.
En 1956, Merbourne fue la sede, pues Australia debutó como organizadora de un campeonato olímpico. La Unión Soviética acabó por primera vez con más medallas que Estados Unidos (98 contra 74). Hubo varios boicots en esta edición (los deportistas españoles tampoco participaron), pero me voy a centrar en lo estrictamente deportivo. La corredora Betty Cuthbert se convierte en la "Chica dorada" al ganar tres medallas de oro en pista. Su desempeño es igualado por el atleta Bobby Joe Morrow. Otro Australiano, Murray Rose, también gana tres oros en la piscina olímpica. El corredor soviético Vladimir Kuts gana los 5.000 y los 10.000 metros.
En Roma 1960, los países participantes fueron 83 y los atletas 5.348. Se celebraron 150 eventos de 17 deportes. El regatista danés Paul Elvstrøm gana su cuarta medalla de oro seguida en clase Finn, siendo el primer atleta en conseguir esta hazaña en una competición individual. Los otros dos atletas que también han logrado este hecho son Al Oerter y Carl Lewis (el Hijo del Viento).
El boxeador norteamericano Classius Clay (Muhammad Ali), ganó la medalla de oro de los semipesados con 18 años. Al regresar a su país le negaron el paso a un restaurante de blancos. Clay renunció al triunfo de su país y tiró la medalla a un río. Fueron los primeros juegos televisados en directo para toda Europa. Abebe Bikila (Etiopía), ganó la maratón tras recorrer los 42.195 metros descalzo.
El boxeador norteamericano Classius Clay (Muhammad Ali), ganó la medalla de oro de los semipesados con 18 años. Al regresar a su país le negaron el paso a un restaurante de blancos. Clay renunció al triunfo de su país y tiró la medalla a un río. Fueron los primeros juegos televisados en directo para toda Europa. Abebe Bikila (Etiopía), ganó la maratón tras recorrer los 42.195 metros descalzo.
Los siguientes juegos fueron los de Tokio 1964, en los que tomaron parte 5.151 atletas de 93 países. Hubo 163 eventos de un total de 19 deportes.
Abebe Bikila, esta vez calzado (y recién operado de apendicitis) ganó de nuevo el maratón. Nacen los juegos de la comunicación, EEUU y Japón pudieron ver los juegos por televisión en color.
Los juegos olímpicos de México 68, fueron los de las grandes marcas, se batieron 257 plusmarcas olímpicas y 27 mundiales.
Bob Beamon (EEUU) logró un salto de 8,90 metros en salto de longitud. Batió el récord anterior en 55 centímetros. (Mike Powell la batió 23 años después en el mundial de Tokio de 1991).
Fosbury revolucionó el salto de altura con su técnica de saltar de espaldas al listón, se dejó atrás la técnica del rodillo ventral. Hubo un detalle para la historia: Tommie Smith y John Carlos, oro y bronce en 200 metros y militantes del Black Power (movimiento de protesta por la discriminación racial de Estados Unidos), subieron al podio con guantes y calcetines negros y escucharon el himno americano con la cabeza baja y el puño en alto. Por esta razón fueron expulsados de la Villa Olímpica y tildados de antipatriotas en su país. Por suerte el espíritu de Martin Luther King (1929 - 1968)seguía muy vivo (fue asesinado en abril de ese mismo año).
Abebe Bikila, esta vez calzado (y recién operado de apendicitis) ganó de nuevo el maratón. Nacen los juegos de la comunicación, EEUU y Japón pudieron ver los juegos por televisión en color.
Los juegos olímpicos de México 68, fueron los de las grandes marcas, se batieron 257 plusmarcas olímpicas y 27 mundiales.
Bob Beamon (EEUU) logró un salto de 8,90 metros en salto de longitud. Batió el récord anterior en 55 centímetros. (Mike Powell la batió 23 años después en el mundial de Tokio de 1991).
Fosbury revolucionó el salto de altura con su técnica de saltar de espaldas al listón, se dejó atrás la técnica del rodillo ventral. Hubo un detalle para la historia: Tommie Smith y John Carlos, oro y bronce en 200 metros y militantes del Black Power (movimiento de protesta por la discriminación racial de Estados Unidos), subieron al podio con guantes y calcetines negros y escucharon el himno americano con la cabeza baja y el puño en alto. Por esta razón fueron expulsados de la Villa Olímpica y tildados de antipatriotas en su país. Por suerte el espíritu de Martin Luther King (1929 - 1968)seguía muy vivo (fue asesinado en abril de ese mismo año).
En 1972 se celebraron en Munich unos juegos marcados por la violencia, pues el grupo terrorista palestino Septiembre Negro mató a 11 deportistas israelíes. En lo deportivo, el gran triunfador fue Mark Spizt, el nadador norteamericano que ganó 7 medallas de oro.
La historia de los juegos olímpicos está llena de historias, anécdotas, triunfos y fracasos y un afán del hombre por superarse: "Citius, altius, fortius" (Más lejos, más alto, más fuerte). Seguiré repasando la historia olímpica otro día, rememorando los juegos de Montreal, Moscú, Los Angeles... hasta llegar a los de Pekín (con el lema "Un mundo, un sueño"), que vaticino que serán los mejores de la historia.
Las olimpiadas han entrado en una fase de decadencia. El maximo florecimiento olimpico tuvo lugar en 1968 despues sufrieron el duro golpe de Munich, el golpe bajo de MOSCU y Los Angeles. El momento clave en su declive son las olimpadas de Atlanta EN LAS QUE EL MUNDO DEL DINERO SE IMPONE TOTALMENTE al espiritu olimpico. Con Pekin se llega al climax degenerativo .
ResponderEliminarCreo que desgraciadamente el olimpismo ha caído en una degeneración y se ha convertido en un negocio más, Nacho.
ResponderEliminarEn lo que comentas, Natacha, la verdad es que los recientes sucesos que ha sufrido el pueblo tibetano en los que se ha usado la violencia para disuadir a los manifestantes, ha de condenarse radicalmente. Eso me recuerda a la durísima represión por las protestas de los estudiantes en la Plaza de Tian'anmen en 1989, lo que acabó en una gran masacre. (Las imágenes del estudiante chino portando banderas pacifistas delante de un tanque dieron la vuelta al mundo).
Un abrazo, amigos.