Los elevados precios que alcanzan los productos del campo en el mercado, no repercuten en la ganancia de los agricultores, pues la mayor parte se queda en manos de los intermediarios (transportistas, mayoristas y comercio). En la ganadería pasa más o menos lo mismo, pues la carne, la leche y otros productos de primera necesidad tienen sus precios al alza. Mientras que por un litro de leche a los ganaderos les pagan menos de 30 céntimos, al consumidor le cuesta más de un euro, ¿dónde se queda el resto de ganancia?
Aunque existen seguros agrarios, no siempre se recuperan las pérdidas ocasionadas por las cosechas que se echan a perder por las inclemencias del tiempo (sequías, inundaciones, pedrisco, etc.) o por las plagas de insectos o topillos.
El cereal (trigo, cebada y centeno) ha sido el cultivo tradicional en la Tierra de Campos. No en vano, se ha considerado a Castilla como el granero del país.
También Castilla y León es tierra de viñedos, pues existen 5 denominaciones de origen (Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda y Toro) y las bodegas han proliferado. Parece que se ha trabajado la calidad de los vinos y no tanto la cantidad, aunque cada vez se exportan más.
En los inicios del siglo XXI, el campo está viviendo una gran transformación. Se ha producido una gran mecanización, la tecnología ha favorecido la industrialización de la ganadería, se han modernizado los sistemas de riego para hacer uno uso más eficiente del líquido elemento. Es un hecho que hace falta mano de obra para las tareas agrícolas y ganaderas. Se han contratado temporeros y pastores de otros países. La tradicional migración del campo a la ciudad ha provocado un abandono de los pueblo y los jóvenes han dejado la agricultura familiar (o de subsistencia) por puestos de trabajo en la capital. La producción se está concentrando en las grandes explotaciones (con elevada mano de obra extranjera).
La ganadería (fundamentalmente ovina y bovina) también se está modernizando, con explotaciones avícolas muy tecnificadas, con granjas en las que se ha utilizado nuevos piensos (algunos han podido favorecer el desarrollo del mal de las vacas locas u otros problemas como la peste equina, porcina, etc.). El fantasma de la gripe aviar o de las intoxicaciones de los pollos con dioxinas en los últimos años, sigue muy presente en los consumidores, que cada día demandan mayor información. No sabemos realmente lo que comemos.
El peso del tradicional sector primario en la economía de esta tierra es un hecho y organizaciones como UPA, COAG y ASAJA han tratado de defender los derechos de los trabajadores del campo en unos momentos en los que desde los últimos gobiernos (populares y socialistas) no se han preocupado mucho del campo español ni de la pesca (a pesar de ser España una potencia mundial) y no se han defendido con firmeza nuestros intereses en Europa, pues las subvenciones y las ayudas de la PAC van a ir desapareciendo. Los productos asiáticos y los de la Europa del Este han roto todos los mercados y también han acabado con cultivos tradicionales como el arroz o la remolacha. Las azucareras de la región se mantienen con capital público y privado (Ebro - Puleva), aunque su cuota de producción se va reduciendo año a año.
Me interesa indagar sobre el desarrollo de la agricultura ecológica, pues es el futuro, ya que hemos de buscar los productos más naturales posible (a mi juicio tenemos que evitar pesticidas y los productos transgénicos), pues nuestra salud está en juego.
Hoy también es el Día Internacional de las Familias, pero ese tema lo dejo para otra ocasión.
En Siria mucha gente trabaja en la ciudad pero nunca abandona el campo, sobre todo el olivo y la vid que no les quitan mucho tiempo. Es decir no hay pensar sólo en tener un trabajo fijo y ya esta, hay que variar las fuentes de los ingresos.
ResponderEliminarun saludo del Alcázar (biblioteca de Castilla La Mancha) Toledo.
El cultivo de la vid y del olivo es algo característico de los pueblos mediterráneos y Siria, por lo que me dices no es una excepción, amigo Zinar.
ResponderEliminarCreo que el trabajo del campo es el complemento ideal para las personas que tienen una segunda residencia en los pueblos. Pero para el conjunto de la economía y para obtener alimentos para todas las personas también es necesario que muchas personas se dediquen profesionalmente a trabajar la tierra y / o a cuidar y alimentar a los animales domésticos, para poder obtener los productos que tenemos que consumir.
Creo que Castilla - La Mancha es una comunidad donde se come y se bebe muy bien. Ya lo decía la jota:
"En la Mancha manchega / que hay mucho vino, / mucho pan, mucho aceite y / mucho tocino. / Y si vas a la Mancha / no te alborotes / porque vas a la tierra / de don Quijote".
Estoy de acuerdo con Nacho, tenía muchas ganas de oir eso de una vez, ya me veía como un bicho raro, ¡un olé! por este chico, que ya es hora!!!, Un Beso
ResponderEliminarTodos teneis razón, mi padre tiene unas pequeñas tierras en Campanario un pueblecito de Badajoz, heredadas de mi abuelo, estan sembradas, él quiere tenerlas siempre sembradas para verlas vivas, pero.....por desgracia....estan muy mal pagadas, pero muy mal, nosotros estamos en Barcelona y las tierra arrendadas a unos primos, que sabe las cuidan bien.
ResponderEliminarPero si tuvieramos que vivir de ellas.....el trigo se lo estan pagando como en épocas de....maria castaña, por no decir época de Franco.
¡ os podeis imaginar cómo va la cosa !, cuando en ESpaña tenemos la GRAN SUERTE, de tener una muy buena agricultura, ramaderia,etc...pero como parece ser que al gobierno eso no le interesa, no les genera riqueza....
Y yo, por ejemplo no paro de pensar y pensar, ¿ y si me fuera a vivir al campo ?.
* Yo tambien pensaba que era la RARA, pero parece ser que no estoy sóla, menos mal *
BESITOS PARA TODOS
Inma. La tranquilidad y la vida sana que se puede encontrar en el campo, es algo muy preciado en la sociedad actual. Vivimos llenos de problemas, de prisas, de estrés... Hay que tomarse un respiro y vivir de otra manera. La verdadera calidad de vida está en los pueblos, no en las ciudades.
ResponderEliminarSegún me cuentas eres medio extremeña. Es muy bonita la comunidad de Extremadura(aunque yo hace muchos años que no voy), pues en ella hay vestigios del pasado (Mérida, Cáceres...) en la Vía de la Plata, lugares del peregrinación (Guadalupe) y paisajes llenos de encanto, con bosques de encinas, montañas y valles realmente sorprendentes (como las Hurdes o el Valle del Jerte). Un abrazo, amiga. JM.