Ya lo decían los romanos “Mens sana in corpore sano”. Por eso es bueno tener el hábito de hacer ejercicio para sentirse bien, para sudar y eliminar toxinas, para descargar la energía negativa que nos producen los problemas cotidianos y para protegernos contra las enfermedades. Además nos ayuda a relacionarnos con gente de forma muy saludable. Eso repercute positivamente en cualquier trabajo de tipo intelectual que hagamos.
Hay diferentes tipos de ejercicio físico para cada etapa de la vida. Los niños mediante sus juegos queman muchas calorías que han de reponer. Los jóvenes y adultos pueden practicar algún deporte para sentirse bien. Las personas mayores, en función de su movilidad también es conveniente que se muevan. Correr, hacer bicicleta o simplemente caminar son hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor.
Tenemos que ser conscientes de que cada uno tiene sus limitaciones y todo hay que hacerlo con moderación y siguiendo una alimentación completa y equilibrada.
La foto la he hecho esta mañana en el parque de la Fuente del Sol, pero en cualquier otro lugar también se puede hacer ejercicio y respirar aire puro.
La verdad es que el ejercicio físico con frio es al final el mas satisfactorio de todos
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