Hoy no tengo mucha información de lo que ha pasado en el mundo, pues he estado de viaje. Vengo comprobando a diario que la gasolina no deja de subir, como también lo hace la alimentación y los demás productos básicos. La inflación se ha disparado y eso se nota en el bolsillo. Ya lo comentaré más detenidamente en otra ocasión.
He ojeado la edición digital de El Norte de Castilla y he visto, entre otras noticias, lo relativo a la Cumbre del Cambio Climático que se ha venido desarrollando en la isla indonesia de Bali.
Parece que ha habido un acuerdo de mínimos en que el país más contaminante (EE.UU.) se compromete a seguir negociando un protocolo más ambicioso que el de Kioto. Será un acuerdo que, previsiblemente, tendrá lugar en el 2009 y en el que todos los países se comprometan a reducir las emisiones de dióxido de carbono. Por lo visto, todos los demás países, incluidos los de la Unión Europea, ya estaban de acuerdo en hacerlo. En fin, algo es algo... Pero por el momento, este acuerdo no creo que sea suficiente.
Los científicos aseguran que la mano del hombre está detrás del aumento de la temperatura global de la Tierra, a pesar de que también se asegura que estamos iniciando un nuevo ciclo glaciar. El agujero de la capa de ozono cada vez es más grande. Los polos se deshielan y eso provocará consecuencias catastróficas en la humanidad y alteraciones en los ecosistemas.
Parece que poco podemos hacer cada uno a nivel particular. Pero sí podemos exigir a nuestros gobernantes que hagan lo posible por dejar a nuestros hijos un mundo igual o mejor que el que nos han dejado nuestros ancestros. Es necesario que se potencien las energías renovables no contaminantes (energía eólica y solar) y que se reduzcan las emisiones contaminantes de las fábricas.
Creo que es muy importante concienciar a los niños desde muy temprana edad que hay que cuidar nuestro entorno. Que hay que conocer la naturaleza, para entenderla y para protegerla. Cada uno puede aportar su granito de arena reduciendo el consumo energético. Hay que hacer un uso racional del agua y de los demás recursos del planeta. Aún queda mucho que trabajar desde el ámbito educativo, pero estamos en ello.
He ojeado la edición digital de El Norte de Castilla y he visto, entre otras noticias, lo relativo a la Cumbre del Cambio Climático que se ha venido desarrollando en la isla indonesia de Bali.
Parece que ha habido un acuerdo de mínimos en que el país más contaminante (EE.UU.) se compromete a seguir negociando un protocolo más ambicioso que el de Kioto. Será un acuerdo que, previsiblemente, tendrá lugar en el 2009 y en el que todos los países se comprometan a reducir las emisiones de dióxido de carbono. Por lo visto, todos los demás países, incluidos los de la Unión Europea, ya estaban de acuerdo en hacerlo. En fin, algo es algo... Pero por el momento, este acuerdo no creo que sea suficiente.
Los científicos aseguran que la mano del hombre está detrás del aumento de la temperatura global de la Tierra, a pesar de que también se asegura que estamos iniciando un nuevo ciclo glaciar. El agujero de la capa de ozono cada vez es más grande. Los polos se deshielan y eso provocará consecuencias catastróficas en la humanidad y alteraciones en los ecosistemas.
Parece que poco podemos hacer cada uno a nivel particular. Pero sí podemos exigir a nuestros gobernantes que hagan lo posible por dejar a nuestros hijos un mundo igual o mejor que el que nos han dejado nuestros ancestros. Es necesario que se potencien las energías renovables no contaminantes (energía eólica y solar) y que se reduzcan las emisiones contaminantes de las fábricas.
Creo que es muy importante concienciar a los niños desde muy temprana edad que hay que cuidar nuestro entorno. Que hay que conocer la naturaleza, para entenderla y para protegerla. Cada uno puede aportar su granito de arena reduciendo el consumo energético. Hay que hacer un uso racional del agua y de los demás recursos del planeta. Aún queda mucho que trabajar desde el ámbito educativo, pero estamos en ello.
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