Según el actual Papa, Benedicto XVI, la iglesia debe pedir perdón por los casos de abusos a menores en Estados Unidos. Digo yo que no sólo valdrá con disculparse, sino que los responsables de los delitos de pederastia han de ser juzgados y que se les imponga una pena (justa y proporcionada). Lo que está claro es que un niño que pierde la inocencia, que se le obliga a hacer cosas de adultos desde temprana edad, puede tener secuelas el resto de su vida, pues es muy traumático que personas mayores abusen de ellos. Sólo se puede compensar con mucho cariño por parte de sus familiares o las personas que están a su cargo.
El tema del trabajo infantil es algo que se tiene que erradicar porque los niños no están preparados ni física ni psicológicamente para soportar la carga del trabajo, que en muchos casos se basa en jornadas abusivas, con sueldos de miseria y en condiciones infrahumanas.
En ciertos países de Asia y África, muchos niños son vendidos como esclavos. Por suerte, varias ONGs, que se dedican a la ayuda al desarrollo, pagan a sus captores para liberar a los niños de una injusta y cruel práctica que es muy común en nuestros días por parte de las mafias: traficar con seres humanos.
Echo en falta una actitud decidida de los gobernantes para acabar con la esclavitud infantil y es una pena que los niños sean privados de sus derechos humanos, recogidos en la Declaración Universal de 1948 y en la Convención de los Derechos del Niño de 1989.
Los niños de hoy son los adultos del mañana y pronto el mundo estará en sus manos. No les privemos de su inocencia, de su fantasía, ni de sus juegos. Ellos tienen que prepararse y recibir educación, pero también tienen que jugar, divertirse y vivir la etapa más bonita de la vida junto a sus seres queridos. El que desee lo contrario es que no tiene alma, conciencia o corazón.
Este año, se cumplen 180 años de la muerte de Francisco de Goya, que supo con sus pinturas retratar como nadie los desastres de la guerra (en la que como siempre los grandes perjudicados son los niños).
Como siempre maestro, aprendo mucho de leer tus reflexiones. Es que los países ricos solo les importan las materias primas y la venta de armas en su relación con los países pobres, y no le importa ni el trabajo infantil ni la hambruna ni el matrimonio forzado ni…etcétera.
ResponderEliminarMañana vamos dos miembros de Amnistía Internacional-Ciudad Real a un instituto para dar charlas informativas sobre el trabajo infantil y la globalización.
Sólo la solidaridad activa con las víctimas puede cambiar el mundo.
Un gran saludo
Contra la esclavitud infantil y contra todas las formas de esclavitud. Se equivoca Zinar cuando habla de los paises ricos, hay que hablar de los ricos del mundo y de como saquean las riquezas del planeta, dentro de unos años veremos la caida del nivel de vida a la que nos llevaran esos mismos ricos a la población de los paises del llamado primer mundo. A lo mejor ese dia los pasivos y antes bien alimentados individuos del primer mundo son conscientes de que eso que ellos llaman crisis ha sido lo habitual en otros paises durante muchas decadas.
ResponderEliminarSolamente el Marxismo puede liberar a la humanidad de este yugo tan bien agarrado del capitalismo.
Nacho
Gracias a los dos por vuestros comentarios. Ante todo, Zinar, creo que el maestro eres tú. Como miembro de Amnistía Internacional seguro que sabes mucho más que yo sobre derechos humanos. En tus blogs lo demuestras día a día. Es importante la labor de concienciación hacia nuestros jóvenes, para que se desarrolle en ellos el espíritu crítico que se rebele ante las injusticias. Todos debemos poner nuestro granito de arena en asuntos como la abolición de la esclavitud en todos los países del mundo.
ResponderEliminarSobre lo que comentas, Nacho, estoy de acuerdo que el sistema capitalista de nuestra sociedad no es el más justo, ni el que distribuye mejor la riqueza, sino todo lo contrario. Los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Pero en pleno siglo XXI, hablar de marxismo me parece retrógrado. Por suerte, el Telón de Acero ya cayó, pero la humanidad no ha encontrado un sistema económico que haga que el mundo sea más justo. Pero alguna alternativa a la vorágine capitalista tiene que haber. Saludos. JM.