Con 35 años, no suelo pensar en la muerte, pues con esa edad lo normal es que una persona tenga aún muchas cosas por hacer en la vida. No padezco ninguna enfermedad grave y tengo buena salud, pero esto que me ha pasado hoy por la cabeza, supongo que significará algo.
Hoy quiero reflexionar sobre es tema, pues nunca se sabe cuando a uno le llegará la última hora. Es un tema enigmático y es recurrente pensar y cuestionarse si hay vida después de la muerte. Ya en la antiguedad, los faraones egipcios mandaban construir sarcófagos para ser enterrados, pues ya creían en la vida de ultratumba. Eso ha sido una constante a lo largo de la historia.
Es la última experiencia que tenemos. Pero los que han fallecido, no han vuelto para contarlo.
El quinto mandamiento de la religión católica nos dice que no debemos matar al prójimo. Estoy de acuerdo en que ningún ser humano puede acabar con la vida de otro. La verdad es que en nuestro mundo actual, con las guerras, las injusticias, el terrorismo, la violencia doméstica y las enfermedades, cada día mueren miles de personas en todo el mundo. En algunos lugares como Colombia, parece que la vida ya no vale nada, pues por momentos se vive un clima de violencia irrespirable. Me plantean muchos dilemas morales el aborto, el suicidio y la eutanasia porque soy un defensor de la vida. Pienso que la pena de muerte debía de estar abolida en todos los lugares del mundo. Yo creo que jamás me suicidaría, siempre hay cosas hermosas por las que merece la pena levantarse cada mañana.
Los accidentes de circulación también se cobran cada año muchas vidas. El día 4 de diciembre de 2006, yo tuve uno muy peligroso (al rebentarse una rueda). Di al menos una vuelta de campana, me salí de la autovía y milagrosamente resulté ileso. Quizá un ángel de la guarda me protegió. Desde entonces, he vuelto a nacer y es como si la vida me hubiera dado otra oportunidad. Suelo ser muy prudente al volante y jamás he conducido después de haber bebido, pues creo que el que lo hace es muy irresponsable con los demás y consigo mismo. A lo largo de los últimos 8 años, he recorrido con mi coche lo equivalente en kilómetros a más de cuatro vueltas al mundo. A todos los que conducen (o manejan), les pido la máxima precaución, pues en la vida no suele haber una segunda oportunidad (como el programa de Paco Costas en la TVE de los 70).
En la vida he tenido momentos buenos y experiencias maravillosas, pero también grandes decepciones y extrepitosos fracasos. Creo que a pesar de lo que me ha pasado, soy un privilegiado pues he sido muy feliz y he vivido intensamente. Algunos pueden pensar que soy un perdedor, pero yo pienso que he disfrutado mucho de mi infancia, de mi juventud y de los años de edad adulta que he vivido. No reniego de mi ideología ni de mi manera de pensar. Por suerte tengo a gente que me aprecia (familiares y amigos) y eso creo que es lo más importante en la vida.
He vivido varias vidas en una, pues creo que muchas de las experiencias que he tenido han sido maravillosas: ser padre, poder trabajar en la educación, vivir en 6 ó 7 provincias distintas, conocer a gente maravillosa, viajar a muchos sitios de España y del extranjero, etc.
No quiero que me entierren, pues es menos costosa una incineración. (Hay en gran negocio en torno a la muerte por parte de las funerarias). No tengo grandes fortunas, por eso nadie se peleará por mi herencia. Dejaré a mis hijos, hermanas y padres todo lo que tengo (el contenido de los libros de mis estanterías es quizá lo que más valor pueda tener).
Quisiera donar todos mis órganos, por si alguna persona los pudiera necesitar. Antes de que los consuman los gusanos, tal vez a otra persona le puedan salvar la vida.
Con mis cenizas, mis familiares pueden hacer lo que estimen oportuno, echarlas al mar que me vio nacer, al río que me vio crecer o a la tierra que me verá morir.
Quiero transmitir un mensaje de optimismo y de paz. Me llevo lo mejor de las personas que he conocido, sin rencores, sin odio y sin resentimiento. Me voy sin enemigos. Con muchos errores y meteduras de pata. He vivido en muchos lugares, he trabajado en muchos colegios, he tenido compañeros de clase, de trabajo, dos mujeres que me quisieron a su manera y las experiencias de toda una vida. He intentado ser una buena persona y si he aportado algo positivo a los demás, ya me doy por satisfecho.
Lamento profundamente las cosas negativas que he podido hacer y espero que quienes me soportaron me sepan perdonar. Reconozco que si volviera atrás rectificaría todo aquello que he hecho mal. No habría hecho sufrir a mis familiares. Habría sido más realista, más coherente y un poco menos soñador.
Pero tengo mi conciencia muy tranquila pues aunque me equivoqué muchas veces, siempre actué de conciencia o de corazón.
Pero tengo mi conciencia muy tranquila pues aunque me equivoqué muchas veces, siempre actué de conciencia o de corazón.
Me gustó practicar deporte, viajar... Y escribiendo aquí di rienda suelta a mi imaginación, a mis sentimientos y plasmé en internet mi forma de ver el mundo.
No se me ocurre pensar si hay cielo o infierno. Las enfermedades, los accidentes, los asesinatos o los suicidios, ocurren como consecuencia de la acción del hombre o del azar. El Jefe que está arriba es el que nos creó pero nos dio mucha libertad para elegir nuestro camino, para equivocarnos y para aprender.
No sé si habrá oportunidad de escribir más veces aquí, supongo que sí. Pero creo que siempre trataré de ser sincero en lo que escriba y dedicaré mis textos a todos los seres humanos que me han ayudado a ser persona. Pero me consuela pensar que el día que yo muera, el sol seguirá saliendo y la tierra seguirá girando. Una semilla germinará y un bebé nacerá en un hospital y empezará a vivir.
La muerte nos llega cuando menos lo pensamos y no nos da tiempo a despedirnos de nuestros seres queridos. Si eso me pasa pronto, quiero que sepáis que me llevo un trocito de vosotros a este viaje. Os pido que tampoco os olvidéis de mí. Que sirvan estas líneas de adiós. (o mejor dicho hasta pronto, pues por suerte aún no me he muerto).
Hola Juan siempre leo tus radiografías, a pesar del poco tiempo que mi peque. No he tenido la suerte de conocerte tan bien como los demás compas del colegio, pero intento hacerme una radriografía a través de tu blog. Un beso fuerte y ánimo que la vida es eso amores y desamores, encuentros y desencuentros, .... aciertos y errores.
ResponderEliminarHenar