Y es que ambos países, que ya de por sí habían tenido una historia paralela (que en 1494 se repartieron el mundo en Tordesillas) compartiendo la península. Mientras que Cervantes fue el más destacado escritor español, Luís Vaz de Camões lo fue de Portugal. Ambos vivieron en la misma época de una forma sencilla y humilde. Ambos participaron en batallas. El portugués en las expediciones portuguesas en el norte de África, mientras que el español lo hizo en la batalla de Lepanto y en la conquista de Túnez. El primero perdió un ojo, mientras que el segundo su mano izquierda. Después de su pasado militar, se dedicaron a la literatura y escribieron bellas páginas como Os Lusíadas o El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
Pero hoy no quiero hablar de la interesante historia de España y Portugal. Lugares que en su momento formaron grandes imperios. Eso lo dejo para otra ocasión, pues creo que la historia es apasionante y siempre es bueno conocer nuestro pasado para proyectarnos mejor hacia el futuro.
Quiero recordar aquí a todas esas personas anónimas que en épocas difíciles creyeron en un sueño que fue consiguiéndose con el tiempo, que fue la vuelta a la democracia.
Muchas personas, intelectuales, políticos y ciudadanos de la calle se implicaron en que en España (al igual que en el país vecino) se volviera de una manera pacífica a la democracia.
Creo que es muy difícil ver la realidad cuando se trata de ocultar información. La censura tuvo una actuación vehemente en la época de Franco y no había libertad en ninguno de los ámbitos de la sociedad. Creo que incluso la Iglesia, que en la primera etapa del franquismo había respaldado al general Franco, durante los últimos años se implicó en la lucha por las libertades y por conseguir un estado democrático de derecho (con el cardenal Tarancón).
Nuestra Constitución, que este año cumplirá 30 años es la plasmación de los sueños de esos revolucionarios que hicieron que por fin la soberanía residiera en el pueblo.
El mundo de la cultura fue otro de los quebraderos de cabeza del régimen. La canción protesta también contribuyó a crear en la conciencia de la gente la idea de que otro país era posible. La idea de Serrat de ir a Eurovisión cantando el La, la, la en catalán (que entonces estaba prohibido) le costó un destierro forzoso a Mallorca.
En los tiempos de la Enciclopedia Álvarez, los maestros (esos grandes soñadores) tuvieron una labor muy importante, digna de tener en cuenta. Hay muchas diferencias entre la escuela de antes y la de ahora, pero creo que también hay que valorar que antes la autoridad del maestro era algo que no se cuestionaba. .JPG)
Por suerte, la serie Cuéntame, de TVE nos ha acercado a esos años y de la mano de los Alcántara hemos repasado los acontecimientos históricos que ocurrieron en nuestro pasado reciente. Una realidad retratada en el No-do, que se exhibía en las salas cinematográficas o que se ocultaba en junto a las tijeras de los censores. En ese mundo de televisores en blanco y negro, cartas de ajuste, de las azafatas del un, dos, tres, de cromos de Iribar o de Cardeñosa, de pantalones de campana... nací yo. ¡Verdad que es chulo el Renault 8 que he puesto en este post! Lo fotografié recientemente en una calle de Calatayud, espero que no le parezca mal a su dueño.
Por suerte, la serie Cuéntame, de TVE nos ha acercado a esos años y de la mano de los Alcántara hemos repasado los acontecimientos históricos que ocurrieron en nuestro pasado reciente. Una realidad retratada en el No-do, que se exhibía en las salas cinematográficas o que se ocultaba en junto a las tijeras de los censores. En ese mundo de televisores en blanco y negro, cartas de ajuste, de las azafatas del un, dos, tres, de cromos de Iribar o de Cardeñosa, de pantalones de campana... nací yo. ¡Verdad que es chulo el Renault 8 que he puesto en este post! Lo fotografié recientemente en una calle de Calatayud, espero que no le parezca mal a su dueño.
La foto de los azulejos con el escudo franquista, la hice la semana pasada en una escalinata del Palacio de Santa Cruz. Es bueno que también conozcamos los símbolos que nos representaban: el escudo con el águila imperial, con el lema "Una, grande y libre", el yugo y las flechas y la ausencia de la corona.
Lo que trato de decir hoy es que hay que echar de vez en cuando la vista atrás para ver lo mucho que hemos cambiado. Pues no todos los cambios han sido a mejor. Estoy de acuerdo en que la democracia ha sido un gran avance, que nos ha integrado en Europa y nuestro nivel de vida ha mejorado radicalmente. Pero aún quedan muchos sueños por cumplir, y debemos avanzar para que esta sociedad sea cada vez más justa, más libre y más pacífica.
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