Entre los días 7 y 9 de julio, se reúnen en la isla japonesa de Hokkaido los líderes de los 8 países más industrializados del mundo (Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia). Ellos forman el G-8 y anualmente en sus reuniones levantan una oleada de protestas antiglobalización por todo el mundo.

En su agenda están varios asuntos en los que se han de tomar medidas urgentes, especialmente a la crisis mundial de los alimentos (agravada por la utilización de biocombustibles), el aumento del precio del petróleo, la crisis financiera, el cambio climático o el subdesarrollo de África. La consecuencia más evidente de todo lo anterior es una mayor pobreza y desigualdad en el mundo.
Según Jeremy Hobbs, director de Oxfam Internacional: "Hoy nos enfrentamos a una crisis alimentaria de escala planetaria que condena a decenas de millones de personas a padecer hambruna". (Se estima que hay unos 290 millones de personas en situación de riesgo dentro de los 53 países más pobres del mundo).
Está claro que los países ricos han tomado medidas económicas ante la crisis en sus respectivos territorios. Han incentivado el sector financiero con miles de millones de euros. Con una pequeña parte de esa cantidad se podría erradicar buena parte de la pobreza del mundo, pero el compromiso de estos países en este sentido es nulo.
Está claro que los países ricos han tomado medidas económicas ante la crisis en sus respectivos territorios. Han incentivado el sector financiero con miles de millones de euros. Con una pequeña parte de esa cantidad se podría erradicar buena parte de la pobreza del mundo, pero el compromiso de estos países en este sentido es nulo.
Por mi parte, creo que el G-8 es una pantomima que será superada por la historia. Son países con una influencia grandísima a nivel político, militar y económico, pero sus dirigentes han demostrado (unos más que otros) su poca solidaridad, su ineficacia y su empecinamiento por mantener este injusto orden mundial. Las protestas de ayer en Sapporo y en otras ciudades del mundo denuncian precisamente eso. Yo me uno a ellos en sus justas reivindicaciones, por mi compromiso con la justicia, con la libertad, con la paz o con la democracia. (Somos muchos los que anhelamos un mundo más humano y más solidario)
No tengo ganas de hablar de otras noticias nacionales como el congreso socialista en el que se ha renovado su ejecutiva. Tampoco me apetece hablar hoy de sucesos, ni de cultura, ni mucho menos de deportes (aunque Rafa Nadal ha ganado Wimbledon y Valverde sigue líder en el Tour).
El g8 es un club de ricos a los que no les importa nada mas que ellos, recomiendo el articulo de Carlos TAIBO EN EL NORTE DE CASTILLA DE HOY, EXPONE LO QUE MUCHOS PENSAMOS, O SEA, QUE POR DESGRACIA LOS SERES humanos solo entenderan la maldad del capitalismo cuando este nos lleve en los paises ricos a caidas del nivel de vida importantes.
ResponderEliminarEn otro articulo del periodico
" El Pais" de ayer aparece reflejada la continua perdida del poder adquisitivo de los salarios de los españoles.
Tienes razón que el capitalismo no es el más justo de los sistemas económicos. Pero, ¿hay algún otro sistema?
ResponderEliminarLa pérdida de derechos laborales, de estabilidad en el empleo y de poder adquisitivo es una consecuencia de la contratación de mano de obra inmigrante. Está bien que ellos trabajen, pero no a costa de cargarse todo lo que han ido consiguiendo los trabajadores españoles mediante muchas huelgas, luchas sindicales, negociaciones, etc.
Interesante puntualización, Nacho. Hasta pronto. JM.