Hoy ha terminado el mes de julio. Espero que el mes de agosto sea tan intenso como el que ahora concluye.
He continuado escribiendo el blog aunque me he dejado muchas cosas en el tintero. Por ejemplo, echando un vistazo al calendario solidario, caigo en la cuenta que no comenté que el primer sábado de julio (en este caso el día 5) fue el Día Internacional de las Cooperativas y del Cooperativismo. Estas organizaciones son muy importantes, especialmente en los países pobres, pues permiten a muchas personas unirse para obtener beneficios, especialmente en el campo. En las cooperativas agrarias los pequeños campesinos pueden ahorrar costes compartiendo infraestructuras, transporte, maquinaria y otros elementos necesarios para el desarrollo de la actividad agrícola.
El día 9 de julio fue el Día Internacional para la Destrucción de las Armas. La verdad es que el armamento es el gasto más inútil que existe, por con mediante la violencia sólo se genera más odio entre las personas, además de sufrimiento, pobreza y destrucción. Según el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas todos los países tienen derecho a defenderse. Pero ese documento también exige a los Estados que favorezcan el respeto universal a los derechos humanos y las libertades para conseguir progreso económico y social para toda la población. Es interesante ver el informe ¿Armas o desarrollo? (de Intermon Oxfam y Amnistía Internacional).
El pasado 11 de este mes fue el Día Mundial de la Población, pues el 11 de julio de 1987 superó los 5.000 millones de personas. El escritor uruguayo Mario Benedetti nos describió como nadie al niño cinco mil millones, pues no fue precisamente rico. Desde 1999 supera los 6.000 millones y no deja de aumentar a un ritmo vertiginoso.
Finalmente, el 17 de julio se conmemoró el Día de la Justicia Internacional, justo cuando se cumplían 10 años desde la histórica adopción del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Entiendo que es necesario que todos los países ratifiquen la C.P.I. (EE.UU., Rusia y China aún no lo han hecho) pues la justicia no debe tener fronteras y se deben proteger los derechos fundamentales de los seres humanos de todo el planeta, fomentando una conciencia universal por encima de ideologías y culturas.
Hablando de Justicia Internacional, hoy ha declarado Radovan Karadzic, que fue detenido recientemente. ¿Es criminal, o "cabeza de turco" por la Guerra de los Balcanes? (...) En sus declaraciones ha denunciado irregularidades en su traslado desde Belgrado hasta La Haya. Yo no voy a pronunciarme sobre el tema, pues aunque este hombre tenga acusaciones muy graves (de genocida, criminal de guerra, etc.), se merece, como cualquier persona, la presunción de inocencia y la celebración de un juicio justo. Recuerdo que Milosevic o Sadam Hussein no lo tuvieron y otros gobernantes, que podrían haber cometido más crímenes, aún están en activo y nadie se atreve a acusarles de nada.
Te devuelvo la visita. Belén
ResponderEliminarBelén. Me alegro de saber que estás bien y que has vuelto a escribir. Gracias por visitarme. Te mando un saludo afectuoso desde Pucela. JM.
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