Cuando hablo de la Iglesia me refiero a la jerarquía eclesiástica (como institución poderosa) y no quiero generalizar pues también en ella hay personas que hacen una labor digna y meritoria con los más necesitados.
Y es que esa Iglesia Católica que lidera Monseñor Razinger, debería también pedir perdón por los abusos de la Santa Inquisición (especialmente en España, Francia e Italia) durante varios siglos, por el apoyo a ciertas dictaduras sanguinarias (como la de Pinochet en Chile o la de Videla en Argentina), por la complicidad con la Alemania nazi de Hitler, o con el régimen del general Franco en España. (Parece que se vive bien a la sombra del poder).
El clero también debería cambiar de rumbo en ciertos temas, por ejemplo en su postura sobre el uso de los preservativos en África o sobre la investigación con células madre, o participar en el debate sobre asuntos como la igualdad de la mujer, el divorcio, la eutanasia o el aborto (aunque yo siempre he estado a favor de la vida humana, siempre lo he dicho). Y es que en esas y en otras cuestiones, parece que ciertos dogmas de la religión católica están anclados en el pasado. Considero lamentable que desde los púlpitos se apoye a un partido político concreto, o que se critique a un gobierno por utilizar el diálogo para buscar la PAZ, o se bendiga el capitalismo de la sociedad actual en lugar de otros sistemas económicos que podrían ser más justos. O bien se está del lado de los pobres, de los marginados y de los que sufren, o bien del lado de la banca, de los empresarios y de las grandes fortunas. (Que no nos cuenten milongas). Lo dicho, esperemos que los altos mandatarios de la Iglesia se amolden a la sociedad del siglo XXI, que si no, las personas no nos adaptaremos nunca al pensamiento de la Iglesia.
Los que no parecen dispuestos a rectificar son los terroristas de ETA, que pretenden amedrentar el turismo poniendo bombas en las playas. Hoy se han producido unas explosiones en varias playas de Cantabria. Por suerte no han ocasionado víctimas humanas, aunque sí daños materiales de consideración. Esperemos que se den cuenta que las personas podemos conseguir muchas cosas con la palabra, sin tener que recurrir a la violencia, o ¿es que hay algún ideal que sea más importante que la vida humana?
Respeto todas las creencias, pero algo que no me gusta de las religiones en general es que todas se creen en posesión de la verdad absoluta e imponen normas a sus fieles para controlar sus vidas. Ojalá todas ellas fueran más flexibles, y de paso se adaptaran a la vida real, a la sociedad del siglo XXI en la que vivimos. Los tiempos cambian, y todo debe evolucionar. Y me parece bien que rectifiquen por errores del pasado, pero también hay que tomar medidas actuales para el presente, y en eso creo que la iglesia se está quedando muy rezagada.
ResponderEliminarSilvia. Sí que es verdad que se tiene que replantear el rumbo de la Iglesia, pues su moral es seguida por mucha gente. Si en teoría todos somos hijos de Dios, ¿por qué no son capaces de reconocer las diferentes opciones de familia que existen hoy en día? ¿Por qué se condena el divorcio o la homosexualidad? (...)
ResponderEliminarTienes razón en que la iglesia se está quedando muy rezagada en muchos aspectos. JM.