Echando un vistazo a los programas infantiles de la televisión de entonces, creo que los de esa etapa (finales de los 70 y principios de los 80) eran menos violentos y tenían mucha más calidad que los de ahora.
Veíamos series de dibujos animados importadas como Marco, Heidi o Mazinger Z, Tom Sawyer, Los Pitufos, etc. Otras de producción nacional como Fútbol en acción (con Naranjito, Clementina e Imarchi), Ruy, el pequeño Cid, Don Quijote, La vuelta al mundo de Willy Fog...
Recuerdo que al volver del colegio, cogía mi bocadillo y veía una hora aproximadamente la programación infantil, que empezaba a las 6, tras la carta de ajuste y era presentada por María Luisa Seco (Hola chicos). Después ponían Barrio Sésamo (adaptación española de Sesam Street), primero con La Gallina Caponata y el caracol Perezgil y después con Espinete, Don Pimpón, Ana y el panadero Chema (cuyo actor Juan Ramón Sánchez falleció el 10 de abril de este año), La Cometa Blanca, El Kiosco (en otra época posterior), dibujos animados y algunos días El Circo de TVE, con los inolvidables payasos Gaby, Fofito, Miliki y Milikito. Al acabar la programación infantil (con El libro gordo de Petete) tocaba hacer los deberes (el mismo rollo de siempre). Después llamaba a mis amigos y nos íbamos al descampado a jugar, o si hacía malo nos quedábamos en casa, jugando con Tente, o con Exin Castillos, o con los soldaditos de plástico, con los clics de Famóbil, con los arganboys, con los Juegos Reunidos de Jeyper, con el Parchís o con la Oca. El caso es que yo con mis amigos (o con mis hermanas) siempre tenía alguna distracción, o si no me la buscaba.
Recuerdo que había grupos infantiles que sonaban mucho por la tele: los Nins, Regaliz, Parchís, Enrique y Ana. También Teresa Rabal, e incluso Rosa León también cantaban preciosas canciones infantiles.
Había programas infantiles que fomentaban valores y no promovían malos hábitos o violencia como Dabadabadá, con Torrebruno (1936-1998), Horacio Pinchadiscos y con los dibujos de José Ramón Sánchez, La bola de cristal (cuya malvada Bruja Avería era encarnada por la cantante Alaska)
Al margen de los programas infantiles, la televisión de los años de la Transición tenía más calidad que la actual. Había programas culturales como Torneo (presentado por Daniel Vindel), Raíces, La bolsa de los refranes. También podíamos ver interesantes debates como La Clave (José Luis Balbín) o Su Turno (Jesús Hermida). Había programas de naturaleza como El hombre y la tierra (Félix Rodríguez de la Fuente), series de producción propia como Crónica del alba, Curro Jiménez, Cañas y barro, La barraca, Anillos de oro,... Y también había series extranjeras como La casa de la pradera (posteriormente Autopista hacia el cielo con Michael Landon), Starsky & Hucht, Con 8 basta, Dallas, Orzowei, Sandokán, Fama, Los Roper, El Show de Benny Hill, Los hombres de Harrelson, etc.
Recuerdo los programas de música y espectáculos como Estudio Abierto (con José Mª Íñigo), Aplauso (con secciones como La juventud baila con José Luis Fradejas), Gente Joven (el antecesor de OT). Entre los concursos destacaba el 1,2,3 Responda otra vez (con Kiko Ledgar y posteriormente con Mayra Gómez Kemp). Quiero destacar un programa que presentaba Enrique García Asensio, que trataba de promover la difusión y el conocimiento de la música clásica entre los niños y jóvenes: "El mundo de la música".
En la televisión de antes sólo podíamos elegir entre la primera cadena y el UHF, pero la verdad es que eran programas que fueron elaborados con gran cariño y el resultado en muchos casos es digno de tener en cuenta por su calidad y por lo que nos aportaron a las personas de mi generación. Ahora tenemos decenas de cadenas y cuesta encontrar algo decente. Coincido plenamente con Belén González (que también ha reflexionado en su blog sobre este tema) en que la televisión que tenemos que soportar es una auténtica basura, pues pocos son los programas que se salvan. Abundan los "Reality Shows", los programas de cotilleo y las series de violencia. Lo cierto es que también hay mucha agresividad en los dibujos animados (South Park, Pokemon, Los Simpsons...) y los espacios infantiles ya no transmiten los valores de antaño. A ver si entre todos podemos transmitirles a los niños de ahora lo mejor y lo peor de la infancia de hace algunos años. Finalmente pediría a nuestros gobernantes que se hiciera un esfuerzo por mejorar la programación infantil de (al menos) nuestra televisión pública: TVE, pues los niños de ahora se merecen lo mejor.
Yo también soy de la década de los 70 y todo lo que comentas me ha traído muchos recuerdos de mi infancia. Ayyy aquella época, qué años!! Iba al cole, comía, hacía los deberes y luego salía a jugar al patio con mis amigas, a saltar a la goma, a la comba o irnos con la bici por el barrio. A veces organizábamos partidas de cromos de la palma y me ilusionaba mucho cuando conseguía ganar los más grandes. Ese bocata de Nocilla lo comía sólo una tarde a la semana, pues mi hermana mayor me hacía un horario de meriendas y sólo me tocaba Nocilla o chocolate una vez cada 7 días; lo peor era cuando me tocaba bocata de queso, solo queso, sin nada más... En la tele había muchas cosas que me gustaban, la mayoría las has comentado, y es una pena que hoy en día la calidad de la televisión haya ido de mal en peor, especialmente la parte dedicada a los niños. Gracias por este post, me ha traído muy buenos recuerdos.
ResponderEliminarLedgard, Gran Presentador y Buena Persona
ResponderEliminarTenemos novedadesssss
ResponderEliminarhttp://analadeenriqueyana.blogspot.com/2008/08/gracias-y-la-recompensa.html
:-)