Mañana día 25 de noviembre es el día mundial en que se recuerda a las víctimas de la violencia doméstica y a ellas les dedico esta reflexión. Hasta el momento van 61 mujeres muertas por violencia machista en España en lo que va de año y eso es algo muy serio que no nos debe dejar indiferentes. (He sacado la imagen de la página www.absolutgijon.com)Desde este blog he condenado cualquier tipo de violencia (terrorismo, guerras, criminalidad, etc.), por eso quiero rechazar una vez más la que ejercen de forma cobarde muchos hombres sobre sus mujeres o antiguas compañeras. Nadie tiene derecho a agredir a ninguna mujer y no se puede aprovechar la fuerza física para ejercer un dominio sobre nadie. Del mismo modo hemos de rechazar el maltrato psicológico por las secuelas que deja en las personas que lo sufren.
En los medios de comunicación, muchas noticias se tiñen con la sangre de mujeres inocentes que son víctimas de la ira de varones insensibles que las hieren o incluso les quitan la vida. Muchas de ellas por miedo, por vergüenza o por otras razones no se atreven a denunciar, pero nadie puede ser cómplice de esta situación.
Una mujer agredida se siente sola, desprotegida, humillada, incomprendida... A veces, la mujer que sufre este problema entra en una espiral de miedo e indefensión de la que es muy difícil salir. Por suerte, la sociedad está concienciada de este problema y cada vez son más personas que hacen frente a esta injusta situación.
Todos tenemos en la mente al profesor Jesús Neira, que fue agredido de extrema gravedad por tratar de defender a una mujer maltratada.
El gobierno español promulgó en el año 2004 la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que fue aprobada por el congreso y entró en vigor el año siguiente. Constituye la base legal del apoyo intitucional que han de tener las mujeres que son agredidas. Considero que es de justicia que estas personas gozen de protección, órdenes de alejamiento a sus ex-parejas, ayudas y que desde las administraciones se pongan los medios adecuados para llevar a cabo esta situación.
Me solidarizo totalmente con estas mujeres, pues están en una situación de riesgo y a veces no encuentran la ayuda ni el apoyo necesario (a nivel humano y a nivel legal). Sin embargo también hay mujeres que, aprovechando la coyuntura, (y lo sensibilizada que está la sociedad) hacen falsas denuncias de malos tratos contra sus compañeros o ex-parejas, por venganza o para lograr un beneficio económico. Creo que estos casos también deben estar perseguidos y penalizados pues también constituyen un tipo de maltrato hacia el sexo opuesto que debe ser erradicado.
Esperemos que las medidas que se han ido tomando, poco a poco den sus frutos y el número de víctimas vaya descendiendo hasta desaparecer, pues en esta sociedad no sobra nadie, salvo los que utilizan la violencia contra las demás personas o actuan al margen de la ley. Pero incluso estas personas, una vez cumplida su pena, han de tener la oportunidad de reinsertarse en la sociedad, si abandonan por completo su comportamiento destructivo.
Una mujer agredida se siente sola, desprotegida, humillada, incomprendida... A veces, la mujer que sufre este problema entra en una espiral de miedo e indefensión de la que es muy difícil salir. Por suerte, la sociedad está concienciada de este problema y cada vez son más personas que hacen frente a esta injusta situación.
Todos tenemos en la mente al profesor Jesús Neira, que fue agredido de extrema gravedad por tratar de defender a una mujer maltratada.
El gobierno español promulgó en el año 2004 la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que fue aprobada por el congreso y entró en vigor el año siguiente. Constituye la base legal del apoyo intitucional que han de tener las mujeres que son agredidas. Considero que es de justicia que estas personas gozen de protección, órdenes de alejamiento a sus ex-parejas, ayudas y que desde las administraciones se pongan los medios adecuados para llevar a cabo esta situación.
Me solidarizo totalmente con estas mujeres, pues están en una situación de riesgo y a veces no encuentran la ayuda ni el apoyo necesario (a nivel humano y a nivel legal). Sin embargo también hay mujeres que, aprovechando la coyuntura, (y lo sensibilizada que está la sociedad) hacen falsas denuncias de malos tratos contra sus compañeros o ex-parejas, por venganza o para lograr un beneficio económico. Creo que estos casos también deben estar perseguidos y penalizados pues también constituyen un tipo de maltrato hacia el sexo opuesto que debe ser erradicado.
Esperemos que las medidas que se han ido tomando, poco a poco den sus frutos y el número de víctimas vaya descendiendo hasta desaparecer, pues en esta sociedad no sobra nadie, salvo los que utilizan la violencia contra las demás personas o actuan al margen de la ley. Pero incluso estas personas, una vez cumplida su pena, han de tener la oportunidad de reinsertarse en la sociedad, si abandonan por completo su comportamiento destructivo.
Es muy triste la situación de esas mujeres maltratadas. Debe ser muy duro convivir con personas tan violentas y temer por tu vida. Muchas de ellas no se marchan por miedo a las represalias, porque no tienen medios para subsistir por sí mismas, y por otras razones que desde fuera no se comprenden, permaneciendo atadas a ese suplicio durante muchos años. Verdaderamente triste, y no parece que la situación mejore con el pasar del tiempo. Y también es cierto lo que comentas, que algunas mujeres se aprovechan haciendo falsas denuncias; un hecho sin justificación alguna.
ResponderEliminarCreo que el tiempo pone a cada persona en su lugar, a veces más pronto y a veces más tarde, o incluso tal vez al atravesar la barrera entre este mundo y lo que haya más allá. Quienes llevan rencor en su corazón y hacen daño a los demás, están marcando la dirección de su propio camino, que seguramente no atravesará bonitos paisajes porque ellos mismos se meten en terrenos tenebrosos y sombríos.