Ante todo quería comentar brevemente la noticia de que recientemente dos militares españoles murieron en Afganistán. Sus muertes no fueron en vano, pues han servido para concienciarnos un poquito más, si cabe, sobre el "sin sentido" de las contiendas bélicas. Les envío mi más sentido pésame a las familias, que sin duda son las que peor lo estarán pasando. Descansen en paz.

Este fin de semana me he quedado estupefacto leyendo en la prensa un reciente informe en el que se establece un ranking de las ciudades españoles según su "reputación".
Según la RAE, la palabra reputación tiene las siguientes acepciones:(Del lat. reputatĭo, -ōnis).
1. f. Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo.
2. f. Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo.
Lo que no me imaginaba es que esto también se aplicaba a las ciudades, según el prestigio o la consideración que tienen. A juicio de este estudio de MercoCiudad, dirigido por Juan Villafañe, un catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, la clasificación la encabeza la capital de España. Parece que este hombre ha barrido para casa. Sospecho que es una maniobra de lavado de imagen de cara a los ansiados Juegos Olímpicos del 2016. Es lamentable que un docente fomente la competitividad y la rivalidad, en lugar de la cooperación entre los pueblos.
Es evidente que Madrid ofrece mucho al visitante desde un punto de vista cultural, histórico y artístico. Además es la sede principal de los medios de información, del gobierno, allí están las oficinas centrales de la banca y de la mayoría de las empresas, es el principal cruce de comunicaciones del país, etc. En definitiva,... que se mueve mucho dinero. Pero, ¿eso tiene algo que ver con la reputación? (Dime de qué presumes y te diré de qué careces)
Este informe no dice que es la ciudad que más contaminación tiene, que más ruido soporta, que más prostitución tiene en sus calles, o que es una de la que posee mayor índice de delincuencia. Es la ciudad donde el precio de la vivienda alcanza su cúspide. Donde para ir al trabajo tardas una media de una hora... (No quiero entrar en polémicas, pero a nivel internacional me suena que tiene más prestigio Barcelona)
Según la RAE, la palabra reputación tiene las siguientes acepciones:(Del lat. reputatĭo, -ōnis).
1. f. Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo.
2. f. Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo.
Lo que no me imaginaba es que esto también se aplicaba a las ciudades, según el prestigio o la consideración que tienen. A juicio de este estudio de MercoCiudad, dirigido por Juan Villafañe, un catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, la clasificación la encabeza la capital de España. Parece que este hombre ha barrido para casa. Sospecho que es una maniobra de lavado de imagen de cara a los ansiados Juegos Olímpicos del 2016. Es lamentable que un docente fomente la competitividad y la rivalidad, en lugar de la cooperación entre los pueblos.

Es evidente que Madrid ofrece mucho al visitante desde un punto de vista cultural, histórico y artístico. Además es la sede principal de los medios de información, del gobierno, allí están las oficinas centrales de la banca y de la mayoría de las empresas, es el principal cruce de comunicaciones del país, etc. En definitiva,... que se mueve mucho dinero. Pero, ¿eso tiene algo que ver con la reputación? (Dime de qué presumes y te diré de qué careces)
Este informe no dice que es la ciudad que más contaminación tiene, que más ruido soporta, que más prostitución tiene en sus calles, o que es una de la que posee mayor índice de delincuencia. Es la ciudad donde el precio de la vivienda alcanza su cúspide. Donde para ir al trabajo tardas una media de una hora... (No quiero entrar en polémicas, pero a nivel internacional me suena que tiene más prestigio Barcelona)
Sinceramente pienso que esa ciudad puede tener muy buena reputación, pero se vive mejor en cualquier otro lugar. Este estudio no me merece ninguna credibilidad, pues la calidad de vida es debe ser el factor que clasifique las ciudades en función de sus posibilidades laborales, los servicios públicos que tiene, accesibilidad, zonas verdes, ocio, calidad del aire, precio de las viviendas,...
Las poblaciones las hacen las personas que viven en ellas y en todos los sitios hay personas buenas (o con buena reputación), que viven y trabajan honradamente y hacen uso de los servicios públicos (centros de enseñanza, de salud, bibliotecas, ...) y se preocupan de mejorarlos cada día. Oviedo dicen que es la más limpia, Palencia la que más zonas verdes tiene, Ávila la que más altitud tiene sobre el nivel del mar... Y así sucesivamente.
Para mí, Salamanca, San Sebastián y Granada son las más bonitas que he visitado, pero cada pueblo o ciudad esconde tesoros ocultos que cautivan al visitante.
Los ciudadanos de las urbes que están en los últimos puestos en ese informe se pueden sentir insultados, pues se les ha dicho claramente que habitan lugares de "mala reputación".
Zamora, Soria, Teruel y Cuenca también existen, aunque casi nunca aparecen en los primeros puestos de ninguna clasificación, ni tienen tren de Alta Velocidad, pues el Estado suele invertir poco en ellas, pero son ciudades tranquilas, bonitas y acogedoras para vivir. Al igual que no hay ciudadanos de primera y de segunda clase (al margen de que vivan en Nueva York o en Almaraz de Duero), no se debe etiquetar a las ciudades, según los criterios del iluminado de turno.
Estoy en contra de cualquier tipo de ranking o clasificación de las localidades, pues cada una de ellas está poblada por seres humanos. En cualquier municipio hay lugares dignos, con su particular historia, de la que sus habitantes pueden sentirse orgullosos.
Las poblaciones las hacen las personas que viven en ellas y en todos los sitios hay personas buenas (o con buena reputación), que viven y trabajan honradamente y hacen uso de los servicios públicos (centros de enseñanza, de salud, bibliotecas, ...) y se preocupan de mejorarlos cada día. Oviedo dicen que es la más limpia, Palencia la que más zonas verdes tiene, Ávila la que más altitud tiene sobre el nivel del mar... Y así sucesivamente.
Para mí, Salamanca, San Sebastián y Granada son las más bonitas que he visitado, pero cada pueblo o ciudad esconde tesoros ocultos que cautivan al visitante.
Los ciudadanos de las urbes que están en los últimos puestos en ese informe se pueden sentir insultados, pues se les ha dicho claramente que habitan lugares de "mala reputación".
Zamora, Soria, Teruel y Cuenca también existen, aunque casi nunca aparecen en los primeros puestos de ninguna clasificación, ni tienen tren de Alta Velocidad, pues el Estado suele invertir poco en ellas, pero son ciudades tranquilas, bonitas y acogedoras para vivir. Al igual que no hay ciudadanos de primera y de segunda clase (al margen de que vivan en Nueva York o en Almaraz de Duero), no se debe etiquetar a las ciudades, según los criterios del iluminado de turno.
Estoy en contra de cualquier tipo de ranking o clasificación de las localidades, pues cada una de ellas está poblada por seres humanos. En cualquier municipio hay lugares dignos, con su particular historia, de la que sus habitantes pueden sentirse orgullosos.
Creo que la estupidez humana no tiene techo.
ResponderEliminarNo creo que tengan sentido ese tipo de rankings generales, que marcan lo que está por encima y por debajo basándose en conceptos abstractos y opinables. La calidad de vida no es algo matemático que se puede sumar y después hacer una clasificación de ciudades según la tengan mayor o menor. Cada persona tiene su propio criterio de valoración, pues lo que a unos les parece fabuloso a otros les puede parecer un suplicio. Por ello, no me parece razonable hacer un ranking basándose en la calidad de vida (un concepto diferente para cada persona) y después llamar "informe" al resultado. En tal caso, sólo se puede indicar un punto de vista personal, y entonces no se trata de un "informe" sino de una "opinión".
En fin, de todo tiene que haber en esta vida...
Te agradezco el comentario. Silvia. Creo que aunque estuviera viviendo en el pueblo más recóndito del mundo, sabría valorar lo mejor de sus gentes y de su paisaje. Estoy en contra de cualquier tipo de etiqueta o clasificación entre las ciudades, entre los coletivos o entre las personas, pues todos hemos nacido libres e iguales en derechos y obligaciones. En cualquier sitio se puede vivir bien y en cualquier lugar puedes encontrar personas encantadoras. Un beso. JM.
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