Al ser hijo y hermano de trabajadores de FASA, creo que había que estar apoyando a sus empleados, que piden mayor carga de trabajo y la asignación de un nuevo modelo de coche para los próximos años. Tiene que ser a la vez un automóvil popular y competitivo (que no pase como con el Modus, que fue un fracaso de ventas). Tal vez un coche eléctrico, pues al parecer en los próximos años, se van a promocionar mucho este tipo de vehículos, con bajo nivel de emisiones a la atmósfera.
En la manifestación por las calles de la capital vallisoletana han estado presentes diversos líderes sindicales de UGT y CC.OO., incluso Gaspar Llamazares (que ha sido el coordinador de Izquierda Unida en los últimos años) y al final, en la plaza de la Universidad, la atleta Maite Martínez ha leído un comunicado en el que, en nombre de los vallisoletanos, pide a los directivos de la multinacional francesa que cumplan sus compromisos y mantengan la producción en esta ciudad. Y es que, como bien decía una pancarta de la CNT, "La Fasa es de quiénes la trabajan".
Parece inevitable que la marca del Rombo ponga pies en polvorosa para instalarse en otro lugar donde la mano de obra sea más barata y los costes de producción sean menores. Pero la ciudad no puede permitirse el lujo de desperdiciar sus instalaciones, que podrían dar cabida a otra empresa en la que se recolocaran sus operarios. Aunque se traslade la marca, se podría mantener la fábrica y los puestos de trabajo bajo otra denominación (gestionada por empresarios locales). Pero hace falta que las administraciones central y local (de distinto color político) se pongan de acuerdo y salven el empleo y el tejido industrial de una ciudad y de toda una comunidad autónoma en la que el desempleo se ha disparado. A pesar del título pesimista que he puesto, hoy tengo esperanza de entre todos sepamos sacar a flote de una u otra manera algo que, con el esfuerzo de muchas personas, se ha mantenido dignamente durante cuarenta años, casi siempre con beneficios.
Ojalá se consiga mantener la continuidad de la fábrica, ya que son muchísimas familias las que dependen de ello. Y si la Renault se va de Castilla y León, por lo menos que se aprovechen las instalaciones, como bien dices, pues se ha invertido allí mucho dinero y esfuerzo que no deberían desperdiciarse.
ResponderEliminarTenemos que impedir que los empresarios detruyan o abandonen los medios de producción cuando ya no les dan dinero, no podemos olvidar que la producción de bienes y servicios va destinada a satisfacer las necesidades de las personas. Estamos llegando a un momento de la historia que nos esta demostrado que el socialismo es evidente y que el capitalismo es un monstruo que debemos destruir; no valen caminos intermedios.
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