Son unas fechas un poco tristes en medio del otoño, cuando el frío y las lluvias son habituales. Los días son cortos y al calor de las calefacciones de los hogares, o de las concurridas lumbres de leña, nos ponemos a buen recaudo.
Desde hace unos años, yo no sigo mucho las celebraciones religiosas, ni frecuento los cementerios (hay un gran negocio montado en torno a la muerte), pues creo que las personas que nos abandonan no quedan en los camposantos, sino que entran en otra dimensión. La muerte es un tema controvertido lleno de enigmas. Todos tenemos que pasar por ese momento en el que el alma se libera del cuerpo. Es interesante plantearnos hacer el bien y ser felices los cuatro días que estamos en este mundo.
Tal vez después de la muerte nos volvemos a reencarnar. Según las creencias de muchos pueblos de Oriente, las almas jóvenes son las que llevan pocas vidas y suelen ser rencorosas, egoístas y muy aferradas a las cosas materiales. Los que llevan muchas vidas, son almas sabias y experimentadas, que padecen sufrimientos porque se encuentran muchas dificultades en el camino debido a que son nobles y generosas. Muchas de estas almas reencarnadas son objeto de envidias y recelos por parte de otras personas que intentan aprovecharse de ellas. Saben captar pronto el sentido espiritual de nuestra existencia como una continua búsqueda del equilibrio.
Éstos son días de brujas, meigas, duendes, xanas, queimadas y hechizos. Nuestro país es un mosaico de culturas y cada lugar aporta unas celebraciones y unas tradiciones arraigadas, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos. La gastronomía de cada lugar da buena cuenta de la manera en que alimentan su cuerpo y su espíritu las gentes de aquí y allá. La repostería peculiar aporta ese toque de dulzura en esas comidas (huesos de santo y buñuelos de viento). Me acuerdo de una canción del grupo aragonés La Ronda de Boltaña, que se titula Noviembre y que habla de cómo celebran esta fiesta las gentes del Pirineo.
En nuestro país se suele representar por estas fechas la romántica obra teatral de Zorrilla, Don Juan Tenorio.
Me preocupa que los medios de comunicación nos saturen con esa fiesta (importada de EE.UU.) llamada Halloween, que procede a su vez de la tradición celta de los pueblos irlandeses. En ella se vacían las calabazas y se les ponen ojos y boca con una vela en su interior. Parece como una especie de carnaval en el que todos se disfrazan de zombis, esqueletos, vampiros, etc.
En esta fiesta pagana, se satiriza el tema de la muerte con historias para no dormir (como la serie de Chicho Ibáñez Serrador) y se bromea con lo macabro y lo terrorífico. También se recuerda la figura vampiresca de Drácula, espiritismo con la tabla de ouija, exorcismos, Poltergeist u otros fenómenos paranormales. Los centros comerciales también se aprovechan del tirón de esta fiesta para vendernos todo tipo de productos relacionados con el tema, por suerte la crisis también frenará su consumo.
Habría que plantearse si esto choca con nuestra cultura o si es perfectamente compatible con nuestras tradiciones peninsulares, que tienen un marcado carácter religioso.
En lo que respecta a las noticias, debo decir que la banda terrorista ETA intentó hacer una masacre ayer en la Universidad de Navarra, pero afortunadamente esta vez no lo ha conseguido, pues no ha habido ninguna víctima mortal. Esperemos que haya VIDA, paz y libertad para todos los ciudadanos y que de una vez cese la violencia.
Tal vez después de la muerte nos volvemos a reencarnar. Según las creencias de muchos pueblos de Oriente, las almas jóvenes son las que llevan pocas vidas y suelen ser rencorosas, egoístas y muy aferradas a las cosas materiales. Los que llevan muchas vidas, son almas sabias y experimentadas, que padecen sufrimientos porque se encuentran muchas dificultades en el camino debido a que son nobles y generosas. Muchas de estas almas reencarnadas son objeto de envidias y recelos por parte de otras personas que intentan aprovecharse de ellas. Saben captar pronto el sentido espiritual de nuestra existencia como una continua búsqueda del equilibrio.
Éstos son días de brujas, meigas, duendes, xanas, queimadas y hechizos. Nuestro país es un mosaico de culturas y cada lugar aporta unas celebraciones y unas tradiciones arraigadas, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos. La gastronomía de cada lugar da buena cuenta de la manera en que alimentan su cuerpo y su espíritu las gentes de aquí y allá. La repostería peculiar aporta ese toque de dulzura en esas comidas (huesos de santo y buñuelos de viento). Me acuerdo de una canción del grupo aragonés La Ronda de Boltaña, que se titula Noviembre y que habla de cómo celebran esta fiesta las gentes del Pirineo.
En nuestro país se suele representar por estas fechas la romántica obra teatral de Zorrilla, Don Juan Tenorio.
Me preocupa que los medios de comunicación nos saturen con esa fiesta (importada de EE.UU.) llamada Halloween, que procede a su vez de la tradición celta de los pueblos irlandeses. En ella se vacían las calabazas y se les ponen ojos y boca con una vela en su interior. Parece como una especie de carnaval en el que todos se disfrazan de zombis, esqueletos, vampiros, etc.
En esta fiesta pagana, se satiriza el tema de la muerte con historias para no dormir (como la serie de Chicho Ibáñez Serrador) y se bromea con lo macabro y lo terrorífico. También se recuerda la figura vampiresca de Drácula, espiritismo con la tabla de ouija, exorcismos, Poltergeist u otros fenómenos paranormales. Los centros comerciales también se aprovechan del tirón de esta fiesta para vendernos todo tipo de productos relacionados con el tema, por suerte la crisis también frenará su consumo.
Habría que plantearse si esto choca con nuestra cultura o si es perfectamente compatible con nuestras tradiciones peninsulares, que tienen un marcado carácter religioso.
En lo que respecta a las noticias, debo decir que la banda terrorista ETA intentó hacer una masacre ayer en la Universidad de Navarra, pero afortunadamente esta vez no lo ha conseguido, pues no ha habido ninguna víctima mortal. Esperemos que haya VIDA, paz y libertad para todos los ciudadanos y que de una vez cese la violencia.
Comentarios
Publicar un comentario